Por una cabeza

Un gol de cabeza del capitán John Terry, a un cuarto de hora del final, alimentó la leyenda negativa que persigue al Manchester United en Stamford Bridge, estadio que lo vio caer una vez más a manos de Chelsea (1-0).

Al elenco de Carlo Ancelotti le basto con muy poco para marcar y obtener los tres puntos. Lo hizo inmerecidamente, de hecho, dentro de un encuentro con escaso vuelo futbolístico y en el que ninguno de los dos pudo imponerse.

Con la de este domingo, los “Blues” acumulan once victorias consecutivas como local y se consolida en lo más alto de la Premier League, cinco puntos por delante de sus dos perseguidores: Manchester United y Arsenal, con un encuentro menos (ante el Bolton).






Sin Rio Ferdinand, con problemas en su pantorrilla y Nemanja Vidic, Wes Brown y Jonny Evans ocupaban la zaga central de un equipo que contaba con Carrick, Fletcher y Anderson en el centro del campo. Valencia y Giggs cubrieron las bandas, con Ronney tratando de ingeniárselas en ofensiva.

Ancelotti casi no vario su once. Volvió a alinear a su conclave de centrocampistas –Essien, Lampard, Ballack y Deco- y solo realizo una modificación. Ashley Cole, ya recuperado, reemplazo a Paulo Ferreira. Anelka y Drogba no faltaron.

Repleto de intensidad, el encuentro tuvo un inicio positivo y veloz, con los dos equipos buscando imponer supremacía. Y fue el local el primero en acercarse al área rival, cuando Ivanovic desbordo por la derecha y lanzó un disparo con la pierna izquierda que Edwin van der Sar detuvo sin problemas.

Unos minutos después, quien respondió fue Ronney, con un remate desde afuera. No seria el único, dado el poco ingenio creativo que evidencio un equipo que, a pesar de la buena presión que ejerció para hacerse del balón, casi no creo peligro.
Su opción mas clara, de hecho, recién llego a los 30 minutos, cuando Giggs, luego de recibir un envió largo, se desmarco e intento elevar el balón por encima de Cech. Le falto precisión.

Dos minutos después, respondió Anelka, quien tras dejar en el camino a un defensor entrando por la banda derecha, saco un zurdazo que encontró bien parado a van der Sar. Minutos antes, Carrick había probado suerte, desde afuera.

A los 42, fue el propio francés rompió por el centro y abrió a la derecha para Deco, que envió un centro que ni Ballack ni Drogba fueron capaces de conectar en el centro del area. Demasiado poco para el líder. Un Chelsea apagado e incapaz de contrarrestar la presión adversaria.

Asi se iba un primer tiempo sin demasiadas luces e invadido por la tensión entre dos de los tres dominadores de la competición. Con fuerte presión en el centro del campo, imprecisiones y escasas llegadas claras al área adversaria.






El paso por vestuarios no altero el guión y el encuentro siguió transitando el camino de la mediocridad. Con dos equipos que parecían no estar en su mejor día. Aun así, el United lucia mas asentado, con Fletcher y Carrick tomando el control del centro del campo y Ronney bastándose solo para complicar.

El propio Wayne acarició el gol en dos ocasiones. A los 66, combino con Valencia y saco un disparo que rozo el poste derecho de Cech, quien minutos después le saco un disparo a colocar, con destino de gol.

Ni con Joe Cole, quien había entrado minutos antes por Deco, el Chelsea lograba recomponer su imagen. Transitaba, de hecho, su peor momento en el encuentro. Así y todo, logro anotar.

A balón parado, claro. No había otra manera. Lampard ejecuto un tiro libre desde la izquierda y Terry, en co-producción con Anelka, se elevo mas que el resto para conectar el balón y derrotar a van der Sar, quien contemplaba la presencia, en Off Side, de Drogba.

Sin suerte, el Manchester fue en busca del empate en los minutos finales, cuando el juego era invadido por las brusquedades, como la fuerte patada, a la altura del pecho, que Jonny Evans le propino a Didier Drogba.

Martin Atkinson recién amonestaría al joven central irlandés unos minutos después, tras otra patada descalificadora. Esta vez a Ricardo Carvalho.

Para el cierre, quedaron los ingresos de Michael Owen y Gabriel Ofertan, a los que Ferguson acudió para torcer la historia. De nada sirvieron y el Manchester United se fue de Londres sin
puntos. Hubiera merecido uno, al menos.







Con 25 unidades, el United comparte el segundo lugar con el Arsenal, que el sábado venció contundentemente al Wolverhampton (4-1).

El once de Arsene Wenger, que dejo en el banco a Song, Nasri y Eboue, alineando sorpresivamente a Aaron Ramsey, se benefició de las negligencias de un equipo que sigue anclado en la zona de descenso.

A los 28 minutos, Zubar, molestado por Eduardo, anoto en contra. El propio croata, participo del segundo tanto (36), al intentar una vaselina que se desvió en Joddy Craddock y termino por besar la red. Diez minutos después, Cesc Fábregas, que pasa por un gran momento, se sumó a la fiesta con un golazo, tras combinar con Sagna y Van Persie.

Ya en el complemento, Andrei Arshavin marco el cuarto (66), con un disparo desde el borde del área. Dándole forma a una goleada que fue maquillada por Craddock, en los minutos finales.

En el cuarto lugar (22) se ubica el Tottenham, que en White Hart Lane derroto 2-0 al Sunderland, con goles de Robbie Keane, a los 12 minutos y por Tom Huddleston, en la segunda mitad.

El Sunderland no fue un rival fácil para los dirigidos por Harry Redknapp, quienes desplegaron un fútbol con recursos para terminar imponiéndose. Es bueno resaltar, también, a Heurelho Gomes, quien le detuvo un penal a Darren Bent - ex jugador Spur- cuando el encuentro estaba 1-0.

La jornada no fue tan contemplativa con el Manchester City (6º, con 20 puntos), que protagonizó uno de los partidos más vibrantes del sábado.





Al once de Mark Hughes, que no gana un encuentro de Liga desde el 28 de Septiembre, lo sorprendió el Burnley, que a los 35 minutos de juego ya estaba 2-0 arriba, producto de los goles de Graham Alexander, de penal y Steven Fletcher.

El local remontó, sin embargo los tantos de Shaun Wright-Philipps (43), Kolo Toure (55) y Craig Bellamy (58) no lograron impedir un empate tardío de la visita, que sello el 3-3 con el tanto de Kevin McDonald.

Quinto, un punto por encima del City, esta el Aston Villa, que goleó a placer al Bolton (5-1), en Villa Park. Ashley Young (5), Gabriel Agbonlahor (43), John Carew (53), James Milner (72) y Carlos Cuellar (75) marcaron los goles del local. Johan Elmander (44) desconto para un equipo que recibió nueve goles en dos jornadas.

Otros resultados: Hull 2 - Stoke 1 / West Ham 1 - Everton 2 / Wigan 1 - Fulham 1 / Blackburn 3 - Portsmouth 1. Liverpool - Birmingham completan la jornada 12 este lunes.

No gana para sustos

El Real Madrid no gana para sustos. En una nueva edición del Derbi, paso del 3-0 cómodo, a los 64 minutos, al sufrimiento eterno e inesperado de los últimos instantes, en los que dos goles del Atlético amenazaron su victoria (3-2), -salvada en el descuento por Iker Casillas.

Hasta ese momento, el elenco rojiblanco no habia existido, doblegado con rotundidad por su rival, que se preparaba para vivir un final de partido cómodo hasta la aparición del “Kun” Agüero, suplente de inicio y revolucionario después. No alcanzo.




Por esto se puede decir, que hoy tampoco cambió en el derbi, que comenzó como siempre en los últimos años en el Vicente Calderón: con un gol del Real Madrid. Hace dos años, Raúl marcó nada más empezar; hace uno, lo hizo Ruud Van Nistelrooy y hoy, al borde del quinto minuto, Kaká cumplió con esa tradición, al anotarse un golazo desde afuera del área.

Lo hizo sin oposición. Demasiada ventaja para un equipo como el Madrid, que se sintió superior durante toda la primera parte, con el balón y sin él, visto y considerando la escasa creatividad ofensiva del local.

Un tiro alto de José Manuel Jurado, novedad hoy en el once como media punta, y un flojo disparo de Diego Forlán, lejísimos de su mejor versión, fueron la tímida e irrelevante reacción del conjunto rojiblanco, sometido al control absoluto del Real Madrid, amenazante en ataque, aun sin brillar.

Es que el conjunto blanco acumuló varias ocasiones en la primera fase del encuentro. Hasta tres tiros al arco, de “Lass” Diarra, Pepe y Sergio Ramos, todos ellos muy inquietantes, contó antes de los 24 minutos, momento en el que Marcelo se invento, de la nada, un gol, sin ángulo y por el palo de Asenjo (0-2).

La sensación de que el partido estaba sentenciado en tan poco tiempo recorrió todo el estadio, por mucho que el Atlético intentara reconstruir la situación, torcida para sus intereses con más de una hora por jugarse, con un remate al poste de Forlan y algún que otro desborde de Simao.

Ni tenía llegadas claras, ni defendía con la seguridad necesaria para detener los ataques del Madrid, que vivía un partido cómodo en el primer tiempo, con ventaja en el marcador y sin sufrimiento atrás. En la misma medida, el Atlético se desquiciaba cada vez que el árbitro, Clos Gómez, no señalaba alguna posible falta.

Karim Benzema tuvo el tercero, evitado con reflejos por Sergio Asenjo, y Simao el descuento, pero apareció Iker Casillas, casi siempre insuperable en los derbis, para apagar con una mano salvadora la primera esperanza de remontada de los rojiblancos antes del descanso.




Ya era momento para la entrada al campo del 'Kun' Agüero. Así lo entendió Quique Sánchez Flores, que inexplicablemente dejo en el banco a un futbolista que un partido de este tipo, a pesar de su sobrecarga, pedía a gritos su presencia desde el primer minuto, sobre todo después de sus dos goles al Chelsea.

Con el argentino en cancha, el Real Madrid seguía luciendo tranquilo, sereno ante la incapacidad en ataque del Atlético en el inicio de la segunda mitad, donde los minutos pasaban como un trámite hacia el final del choque, aún más con el tercer gol visitante.

Este fue marcado por Gonzalo Higuaín, quien maquillo su pobre actuación aprovechando un error mayúsculo de Perea para plantarse ante Asenjo y vencerlo por bajo,

La expulsión de Sergio Ramos, con roja directa, al frenar violentamente a Agüero, en dirección solitaria hacia Casillas, instantes después del gol, parecía una anécdota mas. Hasta que en dos minutos, entre los 78 y los 80, un gol de Forlán, tras desborde de Usfalusi y otro del “Kun” encendieron las alarmas. De locos. Se creía en la remontada.

A esta altura, Pellegrini ya habia retirado del campo a Higuain (Raul) y a Benzema (Gago), cambiando de banda a Arbeloa y retrasando a Marcelo para cubrir el lateral izquierdo.

Nadie imaginaba un final así para un derbi que parecía estar sentenciado. Con emociones hasta el final. Con un remate fallido de Simao, un intencionado disparo de Forlán, un gol anulado por fuera de juego y una parada milagrosa de San Iker Casillas ante el Kun. Nada, sin embargo, pudo torcer la mano del destino. Esa que siempre le sonríe al Real Madrid.

Una unidad por encima del Madrid, se ubica el campeon Barcelona, que con un once inédito y un fútbol impersonal, acabó con una racha de dos encuentros sin ganar para mantener su liderato en la Liga.




Fue este, un duelo absolutamente olvidable: para el Mallorca, por los tres puntos perdidos, para el Barça, que no desplego, precisamente, su mejor juego, y para el público del Camp Nou.

Gregorio Manzano había preparado con más cautela de la habitual su desplazamiento templo blaugrana, colocando a Webó como única referencia ofensiva y a Borja Valero más en labores de contención en el centro del campo que de segunda punta.

Lo que el entrenador del Mallorca no sabía era que Pep Guardiola le facilitaría el trabajo sentando en el banco a casi todas su estrellas tres días antes de lo esperado, pues el intrascendente partido copero ante la Cultural Leonesa se disputará el próximo martes.

En una decisión desconcertante, el entrenador prescindió de inicio de Messi, Iniesta, Xavi y Alves, alineando un centro del campo con más músculo (Busquets, Touré y Keita). La revolución de Guardiola no aportó ni más solidez ni más chispa al equipo, sino que simplemente desvirtuó el inconfundible estilo Barça.

Es mas, si el equipo no naufragó fue porque su rival fue incapaz de la la nota y porque, por esos misterios del fútbol, hoy sí tuvo la efectividad que le faltó ante Osasuna y el Rubin Kazán (Pedro, 11 y 40, Henry, 44 y Messi, 87).

Milagro del Inter

Lyon, Sevilla y Arsenal firmaron su pase a los octavos de final de la Uefa Champions League, en una jornada en la que el Liverpool fue incapaz de obtener, en Francia, la victoria que necesitaba para prolongar sus aspiraciones.

En Kiev, el Dynamo rozó la gloria gracias al tanto de Andrei Shevchenko, que podía haberle dado un golpe de gracia a su ex eterno rival. Sin embargo el Inter, hizo gala de una gran fe y espíritu para, en los compases finales, revertir el marcador y depender de si mismo para estar en octavos.




Ambos saltaron al terreno de juego conociendo el empate que el Barcelona había cosechado en el campo del Rubin Kazan. Además, el conjunto italiano buscaba su primera victoria en esta edición de la Liga de Campeones, ya que hasta la fecha sumaba tres empates en los tres partidos disputados en el Grupo F.

Por este motivo, es que el elenco italiano salió decidido a buscar los tres puntos, consciente de que, en un grupo tan igualado, una victoria a domicilio en el Valeriy Lovanobskiy les facilitaría la clasificación.

No le seria tan fácil a los hombres de Jose Mourinho. Mas aun, tras el tanto de Andriy Shevchenko, un viejo conocido del fútbol italiano, a los 21 minutos de juego. El ídolo local, recibió un balón en la frontal y saco un disparo que tras tocar en Esteban Cambiasso descoloco a Julio César. El Dínamo ponía al rojo vivo un grupo igualadísimo.

Tras el tanto, el Inter intentó rehacerse. Le costo bastante. Aun así, tuvo sus chancees para igualar. La mas clara a los 35, cuando una bonita combinación entre Eto'o y Milito acabó con un flojo remate del argentino que Stanislav Bogush detuvo sin problemas.

El Dínamo se sentía cómodo con la ventaja, replegándose atrás y buscando con descaro el contragolpe. Con Artem Milevskiy y Shevchenko comandando cada acción. El propio Andriy pudo anotar el segundo antes del descanso, sin embargo su disparo cruzado se fue apenas desviado. Con mucho frió, llegábamos al descanso.

Insatisfecho, Mourinho cambió piezas antes de comenzar el segundo tiempo. Introdujo a Thiago Motta en lugar de Cambiasso y a Balotelli por Christian Chivu, pasando a jugar con tres puntas.
Y así las cosas, el Inter mejoró notablemente, a la par que el Dinamo Kiev iba reculando.




Es que el joven Balotelli le dio más fluidez y movilidad a un equipo que paso a comandar el duelo y que fue acumulando ocasiones. La mayoría de ellas, a balón parado, con Sneijder, clave en su regreso al equipo, como ejecutor.

Y a punto estuvo de empatar, a los 50, Walter Samuel, con un cabezazo que rozo el poste izquierdo de Bogush. Como así de aumentar, Miloš Ninković, con un remate desde el borde del área que paso cerca. El Inter jugaba con fuego.

Aun asi, Mourinho decidió arriesgar aun más, consciente de que la derrota complicaba demasiado su pase a los octavos. A los 79 minutos, deja a su equipo con tres defensores, al retirar a Samuel y darle entrada a Sulley Muntari.

Atrás habían quedado las ocasiones malogradas por Samuel, antes de su salida, Eto'o y Balotelli -increíble el gol que perdio al intentar levantar el balón por encima del arquero-. Era el todo o la nada para el líder del Calcio. Y le salió el todo, cuando Sneijder habilito a Diego Milito y este, dentro del área, no falló. Iban 86.

Acto seguido y con el Dynamo en estado de "shock", la remontada se hizo realidad tras una larga acción, con rebotes y despejes incluidos, que Sneijder culmino al adelantarse a toda la defensa ucraniana para conectar un rebote de Bogush, luego de un remate, casi sin ángulo, de Milito. Todo un milagro.

Fue este, el premio a la constancia del Inter en el segundo acto y al arrojo de un Mourinho que se veía prácticamente afuera de la Uefa Champions League. Y el castigo para un Dynamo que fue de más a menos, desapareciendo por completo tras el paso por los vestuarios. Tras soñar con la gloria, salió hundido.

El Inter paso a comandar el Grupo, con seis unidades. Una mas que el Barcelona y el Rubin Kazan (5). El Dynamo aun mantiene vivas sus opciones al sumar 4.




El Barça no tuvo suficientes argumentos futbolísticos para sumar una victoria en la fría Kazan (0-0), a pesar del incesante dominio que ejerció durante buena parte del encuentro disputado en el Centralniy Stadium.

Un rival parapetado en torno a su arco, disciplinado como pocos para ocupar los espacios libres -no es solo cuestión de agrupar hombres en defensa- y una temperatura ambiental bajo cero. Todos fueron, desde el principio, inconvenientes para el Barça, incluso el remate al palo de Ibrahimovic, tras una buena asistencia de Iniesta, a los 3 minutos.

Es que el elenco de Guardiola controlo el balón, sin embargo no supo emplearlo mejor que hace dos semanas, en el Camp Nou. Se mostró demasiado estático como para romper el orden defensivo del Rubin, un conjunto que no exigió a Víctor Valdés hasta los 40 minutos, cuando Aleksandr Ryazantsev disparo desde afuera.

El guión no se modifico en el complemento. Desde el primer minuto, el visitante encerró a su rival, alternando la posición de sus puntas y buscando entrar por las bandas. Ibrahimovic, incluso, salió de su posición para abrir espacios. Nada sirvió y el Barça siguió sin derretir el hielo, aburrido e impotente por la telaraña rusa.

Pudo perderlo, incluso, cuando ya sobre el final el Rubin intento llevarse los tres puntos dándole entrada al bravo Bukharov. El ruso tuvo una grandísima ocasión que salvó Valdés, a los 78 y otra menos clara diez minutos después. Hubiera sido injusto.

Ahora el campeon defensor, con cinco puntos de doce posibles, deberá estar atento para certificar su pase. En la próxima jornada, recibirá la visita del Inter y cerrará la primera fase con otro complicado desplazamiento al frío, esta vez de Kiev.




En el Grupo E, un tanto "in extremis" de Lisandro López le dio la clasificación al Olympique Lyon (1-1), beneficiado por su empate ante el Liverpool en el Stade Gerland. Los "Reds" quedaron al borde de la eliminación.

Es que ahora, el cinco veces campeón de Europa necesita que el conjunto francés gane en Florencia, en la siguiente jornada y que todo se decida, triunfo mediante ante el Debrecen en Anfield, en su duelo frente a la Fiore, el 9 de diciembre.

Este cúmulo de resultados, no hubiera sido necesario de obtener una victoria que parecía estar asegurada. Hubiera sido justa, ya que fue el Liverpool el que, dentro de un encuentro sumamente equilibrado, tuvo las mejores ocasiones. Suficientes, todas ellas, para haber perforado el arco de Hugo Lloris, un joven de 23 años que cada día ataja mejor.

El arquero desbarató las sucesivas ocasiones de Torres, Kuyt y Voronin en la primera mitad. Al español, le sacó un buen remate que había armado tras recibir un balón de Emiliano Insua, desde la izquierda; al holandés un oportuno tiro que buscaba el arco y al ucraniano, un mano a mano clarísimo.

Nada pudo hacer, en cambio, ante el bombazo de Ryan Babel, a los 83. Cuando la suerte de un Liverpool que no encontraba los caminos al gol parecía estar echada. El mismo le daba alas y alargaba su vida europea.

Sin embargo y cuando peor pintaban las cosas para los locales, Lisandro marco el empate al aprovechar una serie de imprecisiones en el área inglesa. El ex goleador del Porto cruzó el balón, batió a Reina e hizo vibrar a un estadio que festejo la igualdad como si de una victoria se tratase. No era para menos.

El once de Claude Puel comanda la zona con 10 puntos. Uno menos tiene la Fiorentina (9), que goleo con comodidad al Debreceni (5-2) y aventaja en cinco puntos al Liverpool (4). Los húngaros aun no han sumado.

El equipo italiano, se adelantó en el marcador por intermedio de Adrian Mutu (14) y, aunque Gergely Rudolf igualó antes del descanso, solventó con facilidad su encuentro en la segunda parte. Marcaron Dainelli, Montolivo, Marchionni y Gilardino. El descuento fue de Adamo Coulibaly.




En el Grupo G, quien logro su boleto a la siguiente ronda es el Sevilla (10), luego de igualar ante el Stuttgart (1-1) en el Ramón Sánchez Pizjuán. El elenco de manolo Jiménez es el primer equipo español que confirma su continuidad como candidato.

El Sevilla se mostró muy activo desde el inicio del duelo, por lo que no sorprendió que, tras unos minutos de igualdad, Jesús Navas marcase el primer tanto (14). El extremo español recibió el magistral pase de Luis Fabiano y con un toque rasante batió al veterano Lehmann.

Aleksandr Hleb respondió rápido, sin embargo su disparo se marchó cerca del poste derecho de Javi Varas. Pavel Pogrebnyak, que la mando por encima del travesaño y Arthur Boka también tuvieron sus opciones.

Tras el descanso, Babbel ensayo un doble cambio, dándole entrada a Stefano Celozzi y a Sebastian Rudy. El propio Rudy tuvo su chance a los 53, antecediendo a la doble ocasión que protagonizaron Serdar Tasci y Pogrebnyak dos minutos después, con balón incluido al travesaño.

A esta altura, eran los de Babbel los que más peligro creaban, topándose ante un Varas mas que inspirado. Aún así, el arquero nada pudo hacer para contener el potente disparo de Kuzmanović, desde afuera del área (79).

Justo premio para un Stuttgart que, minutos antes, se había visto favorecido por la lesión de Aldo Duscher, lo que le permitió jugar con un hombre mas durante 15 minutos. No había mas cambios.

Este resultado dejo al elenco teutón en el tercer lugar del Grupo, con 3 unidades, dos menos que el sorprendente Unirea Urziceni (5) y uno más que el Rangers (2). Los dos últimos igualaron 1-1 en Bucarest, en un duelo bastante equilibrado. McCulloch, a los 79, adelanto a los escoceses y nueve minutos después, igualo Onofraş.




El Arsenal también se aseguró un lugar en los octavos, tras vencer al AZ Alkmaar con un contundente 4-1. Cesc Fabregas fue el gran líder, una vez mas, de los dirigidos por Arsene Wenger, marcando a los 25 y a los 52. Samir Nasri anoto el segundo (43) y Abou Diaby cerro la goleada a los 72. Jeremain Lens descontó para los visitantes (82).

Demás esta destacar la fluidez que siempre exhibe el Arsenal, un conjunto que brinda un autentico espectáculo cada vez que juega. Aun sin emplearse a fondo. Ante el débil equipo de Ronald Koeman, no le hizo falta.

El Arsenal (10) lidera el grupo con cuatro puntos de ventaja sobre el Olympiacos (6), que perdió 2-0 frente al Standard Liege en el otro encuentro. Los belgas suman 4 unidades y aun mantienen vivas sus opciones. El campeón holandés (2) quedo relegado.

Cuatro adelantados

Manchester United, Chelsea, Burdeos y Porto aseguraron su presencia en los octavos de final de la Uefa Champions League, en una jornada en la que se redujeron seriamente las chances del Bayern Munich. Atlético de Madrid, APOEL, Besiktas y Maccabi Haifa ya están eliminados.

En una sesión llena de vaivenes, en la que las expectativas competitivas se abrieron durante momentos para equipos inicialmente desahuciados, los favoritos recondujeron a última hora su situación para alcanzar a tiempo el primer tren hacia las series eliminatorias.



En el duelo excluyente del Grupo C, el Real Madrid dejó escapar una ocasión única de fulminar la "maldición de San Siro", estadio donde nunca ha ganado en Liga de Campeones y en el que ha protagonizado sonoras caídas.

Es que ante el Milan, firmo la mejor primera parte de la temporada, aunque le faltó continuidad en su fútbol para dar un golpe de autoridad (1-1).

Para este encuentro, Pellegrini opto por dejar en el banco a Raúl. En un encuentro que todos quieren jugar, el capitán se quedó por quinta vez en el banco en dos meses de competición. Higuaín merecía continuidad y la paciencia con Benzema acabó dando resultado.

En defensa, Álvaro Arbeloa volvió a cubrir el lateral izquierdo, dándole, supuestamente, mas consistencia a la línea de cuatro. Y digo supuestamente, porque el ex jugador del Liverpool no tuvo su mejor noche. Sufrió con un Pato menos lucido que en el Bernabeu y pocas veces mostró firmeza.

Aun así y con los errores del encuentro disputado hace dos semanas aprendidos, el conjunto madridista impuso un alto ritmo de juego, desgastando a un Milán con una media de edad superior a la treintena de años.

Era un día perfecto para levantarse definitivamente, olvidar la maldición histórica en San Siro y ofrecer una imagen de autoridad. Y el Madrid lo hizo, aunque solo durante una primera etapa en la que mostró un fútbol veloz y directo, que le permitió crear continuas ocasiones.

Kaká era el gran protagonista del duelo. Regresaba a la casa donde se convirtió en el mejor del mundo. Donde su nombre se proyectó para devolver a lo más alto a un equipo plagado de éxito en su historial. Activo en cada minuto, no se cansó de intentarlo. Probando a Dida en cuatro ocasiones. En una de ellas nació el gol madridista.

Antes, el Milán fue sorprendido por un Real Madrid que lo supero en cada acción y que transformo en figura a Dida, siempre bien ubicado para detener los disparos de Benzema (6), Higuaín (8) y "Lass" (9). El de Sergio Ramos, cruzado, solo pudo mirarlo.




El Madrid comandaba el duelo y no dejaba jugar a un Milan anárquico, sin triangulación y que se limitaba a buscar, con envíos largos, a Pato. En una de esas, el brasileño pudo marcar (24), al recibir la asistencia de Seedorf. Casillas lo evito. Hubiese sido injusto, teniendo en cuenta el derroche de un Madrid que encontraría su premio antes de la media hora.

A los 29, Marcelo se la cedió a Kaká y este decidió encarar. Llego hasta hasta el borde del área y saco un remate que, tras desviarse en Thiago Silva, descoloco a Dida. El brasileño no pudo contener el balón y ahí apareció Benzema, para marcar con un toque cruzado y recoger el testigo de Joseito. El único madridista que marcó en competición europea en San Siro, en 1956.

Era el premio justo al mejor Real Madrid de la temporada. Aunque no duraría mucho. En una acción aislada, Pepe se lanzó y desvió con el brazo un centro desde la izquierda de Zambrotta. Penal y situación propicia para Ronaldinho, quien con un remate alto igualo el encuentro (34).

Las dudas inundaron al once de Pellegrini, incapaces de retomar el control de duelo tras la igualdad. Todo pudo ser peor incluso, como en el Bernabeu. Aunque esta vez el tanto de Pato fue anulado. El árbitro Felix Brych se invento una falta del joven atacante brasileño sobre Arbeloa, en un salto dentro del área y antes de que el disparo cruzado supere a Casillas.

Con otro remate desde afuera de Kaká, el Madrid despedía un primer acto fantastico, intenso y digno de esta competición.

Esa intensidad se diluyó en el complemento. Aun así, el Milán adelantó líneas y pasó a tomar el control de un encuentro, a esa altura, desordenado. Nada pudo hacer el Madrid, inconexo y desorganizado a la hora de avanzar.

Ambrosini pudo reflejar en el marcador el leve dominio local, sin embargo su cabezazo, increíblemente, se fue desviado (58). Eran momentos en que todas las acciones a balón parado culminaban en cabezazos de jugadores del Milán. Para muestra, los intentos de Thiago Silva y Borriello.




El Real Madrid había perdido firmeza y comenzaba a mostrar errores de su irregular inicio de temporada. No los aprovecho un Milan lento e incapaz de hilvanar una sola acción colectiva. Difícil a su ritmo.

El mismo ya era tan bajo como deseaba el Milán y Pellegrini, en lugar de refrescar las energías del centro del campo, hizo cambios en la delantera. Le dio entrada a Raúl y Van Nistelrooy, sacrificando la velocidad de Higuaín.

También ingreso Inzaghi, quien minutos después y tras un despeje que no fue tal de Pepe, no pudo anotar el segundo. El balón lo sorprendió, justo a el. No le paso lo mismo a Raúl, dueño de la situación mas clara del complemento.

Marcelo la dejo pasar abriendo sus piernas y el "7" saco un zurdazo que encontró el guante izquierdo de Dida, un arquero capaz de lo mejor. Y de lo peor también. Fue esta, la chance que antecedió al epilogo.

Faltan dos jornadas y el Real Madrid comparte el primer lugar de la zona con el Milan (7), con solo un punto de ventaja sobre el Olympique de Marsella (6), rival de los "blancos" en la última jornada y vencedor del Zurich (6-1), elenco que hipoteco sus chances de avanzar en la competición.

La gran figura de este encuentro, disputado en el Velodrome de Marsella, fue Fabrice Abriel, artífice, con dos disparos, de los dos primeros tantos de su equipo. Uno de ellos fue desviado por Silvan Aegerter e/c.

El tanto de Alexandre Alphonse (31) le puso algo de emoción al encuentro, aunque de nada sirvió visto y considerando lo que vino después. El gol de Mamadou Niang, que dejó casi sentenciado el encuentro a los 51, antes de que Hilton, Benoît Cheyrou y Brandão completaran la goleada.




En el Grupo A, quien sello su pase a los octavos de final es el Bordeaux, que derroto con claridad y a domicilio al Bayern Munich (0-2) al que la caida lo deja hundido, en una temporada en la que está muy lejos de mostrar la seguridad y el oficio de otros años.

El elenco de Louis van Gaal tuvo la pelota, sin embargo se trató de una posesión estéril, puesto que su juego se ahogó en el centro del campo. De hecho, el único camino que encontró para acercarse a las inmediaciones del área rival fueron los pelotazos, casi todos sin sentido.

Solo hubo un momento de peligro para el arquero Carraso y fue en a los 33 minutos, después de una falta de Ciani contra Luca Toni cerca del área. Bastian Schweinsteiger cobro la infracción y obligó a Carraso a una gran atajada, a la que el local respondió ganado el rebote y generando una ocasión de Miroslav Klose. Ciani sacó el balón -con la mano y sin que el árbitro lograra verlo- en la raya de gol.

En los primeros 45 minutos, eso fue todo para el Bayern. Bordeaux, en cambio, logró irse en ventaja al aprovechar su única chance clara. Mas precisamente, un centro de Wendel que conecto Gourcuff.

De poco sirvió el ingreso, en el complemento, de Arjen Robben, ya que el conjunto "Bavaro" siguió sin mostrar una línea, un plan claro para llegar al arco contrario. Sus pocas ocasiones, de hecho, fueron producto del azar y la insistencia.

Y lo peor llego sobre el final (90), cuando una desinteligencia entre el último defensor, Holger Badstuber y el arquero, Jorg Butt permitió que Fernando llegase a la pelota para dar un pase que resultó letal. Chamakh se hizo con el balón, para definir con el arco vació.

Los dirigidos por Laurent Blanc suman 10 puntos y se ubican en el primer lugar del Grupo. Segundo esta la Juventus (8) y tercero el Bayern (4). Maccabi Haifa aun no ha cosechado puntos. Evidenciado esta, que el elenco israeli es el peor equipo de la competición.

De esto se aprovecho la Juventus, que con un gol de Mauro Camoranesi, al filo del descanso, aseguro la victoria. El poco acierto de cara al gol, le impidió, a los de Ciro Ferrara, aumentar la ventaja.




En el Grupo B, un gol en contra del joven Georgy Shennikov le dio al Manchester United un valiosísimo empate 3-3 que le permite sellar su pase a los octavos de final.

Fue un guión inesperado el visto en Old Trafford, estadio en el que el cuadro moscovita, en su era "post Juande" tuteo con descaro a un Manchester algo disminuido. Es que Ferguson decidió optar por un equipo alternativo, debido a la numerosas bajas que incluían a Ryan Giggs, Nemanja Vidić, Rio Ferdinand y Dimitar Berbatov, y a la buena situación del equipo en la zona, después de conseguir tres victorias en igual cantidad de partidos.

De esta forma, jugadores menos habituales como Owen y Federico Macheda ocupaban un lugar en el once inicial. Por su parte, Leonid Slutski, reemplazante de Juande Ramos, volvía a apostar por la seguridad de Igor Akinfeev bajo los tres palos y por el talento de Dzagoev y Krasić en labores creativas.

Y seria justamente el joven Alan, el encargado de abrir el tanteador con un gol formidable, a los 25 minutos. Cuatro mas tarde, igualaría Owen, al recibir de Valencia. Eran momentos de locura y desconcierto. Milos Krasic, de hecho, no tardaría en devolverle la ventaja a los suyos (31).

Si el primer tiempo finalizaba con una sorprendente ventaja rusa, la segunda mitad no podía comenzar peor para los "Red Devils", que veían como Vasili Berezutski aumentaba la ventaja a los 47, con un certero cabezazo.

Quizás la preocupación despertó a Ferguson, quien coloco a Ronney para intentar revertir la cuestion. Su presencia se noto y el United comenzó a ejercer presión. Tanta, que transformo a Akinfeev en figura.

Sus atajadas, de todos modos, no alcanzaron. Totalmente desmarcado, Paul Scholes logró descontar al anotar de cabeza (84). Luego llegaría el infortunio protagonizado por Shchennikov, quien desvió el remate de Valencia y descoloco a su arquero. La expulsión de Šemberas, en tiempo compensatorio, marcó el final de un duelo emocionante.

A tres unidades del United (10), se encuentra el Wolfsburgo (7), que aventaja, también en tres unidades, al CSKA. El campeón alemán venció con comodidad al Besiktas (0-3), que se ha quedado sin opciones al sumar un solo punto.

Un gol de Zvjezdan Misimović, a los 14 minutos, adelantó a los de Armin Veh, quienes con las fuerzas algo más equilibradas, sentenciaron el duelo en el complemento. Fue Christian Gentner el que consiguió el segundo, a los 80. Siete minutos, después el goleador Džeko redondearia la goleada.




Otro de los clasificados a la siguiente ronda es el Chelsea, elenco que vio interrumpido su pleno de victorias al igualar, en el Vicente Calderón, ante el Atletico de Madrid (2-2), ya eliminado de la competición.

Ahora, la Uefa Europa League, a la que da acceso la tercera plaza del grupo, es el objetivo inmediato del bloque dirigido por Quique Sánchez Flores, un equipo que este martes ganó en incentivo para afrontar los próximos duelos con una actuación convincente.

No alcanzo, de todos modos, para vencer a un equipo que exhibió, por primera vez en el torneo tras la suspensión, a Didier Drogba. El Marfileño dio cátedra en los minutos finales y solo, con dos goles (82 y 88) revirtió el tanto inicial del "Kun" Aguero (66). El propio argentino, igualaría a los 90, con un precioso tiro libre.

El Porto (9) es el otro clasificado de la zona. Los hombres de Jesualdo Ferreira contaron con numerosas oportunidades en su encuentro ante el APOEL, en Chipre, sin embargo la indefinición y la falta de inspiración de los delanteros retrasaron la ansiada victoria hasta el final del encuentro. Radamel Falcao lo hizo posible (84).

El Madrid siempre esta

El guión de la actual Liga española se repitió en la novena jornada y el Real Madrid se aprovechó del empate del Barça, en Pamplona, para reducir la ventaja azulgrana a un punto, en el intenso y emocionante duelo particular entre los dos gigantes del país.

Cada vez que falla el equipo de Pep Guardiola, se aproxima el Madrid y cada vez que tropieza el conjunto de Manuel Pellegrini, se alejan los "cules", que siguen líderes con 23 puntos. Un paso atrás se ubican: Real Madrid (22), Sevilla (19) y Valencia (18). Las distancias no son tan grandes como se preveían.




En Pamplona, se jugaban 94 minutos cuando un error en cadena entre Márquez (el que más falla) Piqué y Valdés (tiene menos culpa) posibilito la igualdad del Osasuna. Merecida, seguramente, aunque inesperada para el Barça, muy superior en la última media hora.

Antes, mas precisamente en la primera parte, el once de Guardiola no había estado fino. Manejo con mucha pausa el balón, pero la mayor parte del tiempo en campo propio, debido a la fuerte presión local.

Aun asi, pudo desnivelar con una jugada de pizarrón: Corner, pase atrás y disparo de Ibrahimovic. El mismo se estrelló en Josetxo cuando tenía destino de red. Lio Messi, también tuvo las suyas.

A medida que transcurrieron los minutos de la segunda parte y Osasuna empezó a pagar el desgaste físico, el líder se fue reencontrando con su juego habitual. De hecho, encerró en su campo al local y, aunque sin situaciones claras, dejó constancia de inminente peligro.

Hasta que llego el gol. Messi y Puyol combinaron en la banda derecha y este la cedió al centro para Keita, quien tras un pequeño rebote, logro convertir. El africano volvió a marcar y ya suma seis goles en esta temporada, lo que lo convierte en el mediocampista con más gol del Torneo.

Tras el gol, el Barça pareció sentirse mas cómodo, llegando incluso, a perdonar en exceso a su rival (una de Ibrahimivic y dos de Messi). Este viene siendo un problema recurrente en el elenco de Pep esta temporada. Le esta costando imponer su poderío.

Lo más destacado del Barcelona en este partido, y en los últimos, fue Keita. El africano volvió a marcar y ya suma seis goles en esta temporada lo que le confirman como el mediocampista con más gol del campeonato.

El dato negativo fue comprobar el bajo rendimiento de Chygrynskiy. Al ucraniano le está costando mucho adaptarse a la Liga y, por el momento, no está justificando los 25 millones de euros que pagaron por él. Tiene crédito, de todos modos.




El traspié del Barcelona lo aprovechó el Real Madrid, silbado al pisar el césped del Santiago Bernabeu. No podía ser menos, tras el papelón protagonizado por el equipo en Alcorcón. A los 27 minutos, esos silbidos se multiplicaron.

En este caso, no era para los jugadores, sino para el árbitro, que expulsó injustamente a Raúl Albiol. Esta roja y aunque suene extraño, le vino bien al Madrid. Fue lo que necesito para darse cuenta la importancia que conllevada el encuentro. Lo despertó del letargo. Y es que hasta ese instante, los locales no habían estado bien. Otra vez.

De hecho, no había servido de mucho la variante táctica ensayada por Pellegrini. El trasandino decidió probar con extremos, ubicando a Marcelo en la izquierda y dándole entrada, por fin, a Arbeloa, quien cubrió el lateral zurdo. Era de esperar, dadas las carencias defensivas del brasileño y el encuentro para olvidar de Drenthe en la Copa.

Ni la superioridad numérica ni las lagunas tácticas del Madrid, las aprovecho el Getafe. Es que en vez de tocar con rapidez para encerrar a su rival, los 'azulones' jugaron con lentitud, casi andando. Incluso, permitieron contraataques en los que comenzó perdonando Benzema, solo ante Ustari.

Quien no perdono y por duplicado fue Higuaín (53 y 56). Gonzalo volvió a ser héroe de un encuentro ante el Getafe. Autor del gol que mantuvo la fe la pasada campaña, segundos después del ataque de locura de Pepe y el penal parado por Casillas, en esta ocasión sacó a su equipo del apuro, demostrando lo injusta que era su situación al pasar de ser indiscutible a suplente.

Es que demás esta decir, que el “Pipita” merece la titularidad. Lo contrario, sería absurdo, ya que con Higuain en cancha salen ganado todos. Incluso, muchos de sus compañeros. Benzema, por caso, se siente más cómodo con el joven delantero argentino. También Kaká.

El juego del Madrid no convence a Pellegrini, a quien la victoria le sirvió, al menos, para tomar un poco de aire. Lo necesitaba. Aun así, deberá seguir trabajando. La paciencia no es algo que identifique a los clubes grandes.




Sevilla y Valencia, tercero y cuarto, no fallaron en sus visitas a Xerez y Málaga, respectivamente. El elenco de Manolo Jiménez supo aprovechar muy bien sus ocasiones, haciendo gala de su ya conocida efectividad.

Y es que aquí estuvo la diferencia. El Sevilla tiene a Negredo y a Luis Fabiano y el Xerez no. De hecho, lo que pagó el Sevilla por Negredo (15 millones) es lo que tiene de presupuesto un Xerez que dispuso de las mismas ocasiones que su rival. No las pudo convertir.

Similar fue el caso del Valencia. Aunque esta vez no marcaron ni Villa, ni Silva, ni Mata ni Pablo Hernández. Lo hizo David Navarro, un zaguero central. Esto tiene su explicación lógica: el once de Emery apenas dispuso de ocasiones. Si las tuvo el Málaga, un equipo al que no se le abre el arco. De hecho va último, con cuatro puntos.

Al margen de los cuatro primeros, la clasificación ve como en puestos de descenso está el Atlético de Madrid. Los “rojiblancos” han caído al pozo de la tabla después de ser derrotados en San Mamés.

En el primer encuentro de Quique Sanchez Flores al frente del equipo, el Atleti no mereció perder e incluso evidencio síntomas de mejoría. Las que querrá acrecentar el próximo fin de semana, cuando enfrente al Madrid en el Derbi ciudadano.

Quien ha salido de abajo es el Villarreal. El “Submarino amarillo” ha despertado y con la goleada ante el Tenerife (5-0) se ha colocado con nueve puntos, decimotercero. El que sí está en problemas, en cambio, es el Racing de Santander. Los “cántabros” perdieron en el inexpugnable campo del Mallorca.

Los de la Isla suman cinco triunfos de cinco posibles en su estadio y eso hace que puedan ubicarse en el quinto lugar, a dos puntos del cuarto. El Racing, en cambio, sólo ha sumado una victoria en la Liga y está con los mismos puntos (siete) que el Atlético de Madrid. Una situación muy comprometida la suya.

Al margen de los resultados anteriores, hubo otros marcadores como fue el empate entre Deportivo de La Coruña y Sporting Gijón (1-1), la victoria del Zaragoza sobre el Almería (2-1) y el empate entre el Espanyol y el Valladolid (1-1).

Punta blindada

En la decima jornada de la Premier League, los tres primeros clasificados no fallaron en sus respectivos compromisos, por lo que se distancian del resto.

El líder Chelsea, goleó al Bolton (4-0), mientras que el Manchester United, segundo, venció 2-0 al Blackburn. El Arsenal, por su parte, se adueño del derbi londinense al derrotar al Tottenham (3-0).




Con Ashley Cole y José Bosingwa aun ausentes por lesión, Carlo Ancelotti opto por Branislav Ivanovic y Paulo Ferreira para cubrir las bandas. En el centro del campo, Deco le gano la pulseada al recuperado Joe Cole, alineándose junto a Essien, Lampard y Ballack.

En frente, y tras el varapalo sufrido en Londres, entre semana, Gary Megson decidió parar un once mucho más combativo, aislando en la ofensiva al sueco Johan Elmander.

No fue mala la propuesta de Megson. Al contrario. Desde el inicio mismo del encuentro, su elenco dejo entrever una actitud absolutamente opuesta a la exhibida, ante este mismo rival, en Stamford Bridge.

Lucio concentrado y se mostró atento para desbaratar los intentos de un Chelsea al que le falto movilidad y cambio de ritmo para hacerse de espacios. No lo tuvo Lampard, absolutamente inconexo en los 45 iniciales. Tampoco Deco.

Aun así, la visita contó con opciones claras. A los 13, Drogba la cedio para Anelka y este saco un disparo que fue tapado por Jaaskelainen. El propio arquero, respondería segundos después ante un cabezazo de Drogba.

A los 20, el finlandés entro de nuevo en acción, repeliendo un intento claro de Drogba luego de que Cahill la perdiera torpemente en el borde de su propia área.

El Bolton, ocupado en menesteres defensivos, avanzaba con lentitud, exhibiendo las pocas virtudes que atesora en ofensiva. Una de ellas tiene nombre y apellido: Johan Elmander.

El atacante sueco se basto solito para exigir a la siempre segura defensa “Blue”. Mostrando movilidad e inteligencia para encontrar un lugar propicio cerca del área.




A los 31, el sueco se la bajo de cabeza a Mark Davies, quien entrando por la banda izquierda disparo alto. No seria esta la chance más clara. La misma la tendría Elmander, diez minutos después y tras una desinteligencia de Carvalho. Su remate se iría besando el travesaño.

Ordenado y predispuesto a cortar, el Bolton cumplía su objetivo. Llegar al descanso en condiciones óptimas. Sin perder. Y digo cumplía porque a fin de cuentas, esto no fue así.

Es que a los 45, Ballack se invento un pase largo para Drogba, quien entrando al área fue derribado por Jlloyd Samuel. Penal y expulsión para el africano.

Lampard camuflaba su pobre actuación transformando en gol la pena máxima y los suyos se iban a los vestuarios con algo en claro: habían roto el duelo en el momento adecuado, destruyendo anímicamente a su rival. Aun si jugar bien.

Megson movió el banco en el descanso. Reemplazo a los ineficaces Chung-Yong Lee y Chris Basham, dándole entrada a Ricardo Gardner y Paul Robinson.

Y el Bolton parecia iniciar bien el segundo acto. Inquietando al lider como en ningun otro momento del duelo. A los 52, de hecho, Tamir Cohen se perdió el empate al no poder conectar un servicio del Elmander, en el área pequeña. Afortunadamente para el Chelsea, Michael Essien fue el encargado de olfatear el peligro antes que el israelí.

En el otro extremo, el tanto lo desperdiciaba Drogba, tras irse en velocidad y perder el duelo, una vez más, ante Jaaskelainen, en plena inspiración. Seria esta, la primera de tantas opciones que tendría el elenco de Ancelotti. Justo cuando parecía comenzar a relajarse.

A los 57 y cobrando un tiro libre desde la derecha, Drogba la cedio atrás para Anelka, quien de frente al arco no alcanzaría a rematar de forma precisa. Si lo haría Lampard, segundos después y tras una acción idéntica. El travesaño aun se mueve.

Los “Blues” se acercaban a toda velocidad, arrasando a un rival que ya no oponía resistencia y que sin fuerzas, quedaba a disposición de un elenco que lo sobrepasaba física y ahora si, futbolísticamente.




Y asi. el segundo no se hizo esperar. Ricardo Carvalho se separó de la defensa, cayo a la banda izquierda y ubico a Anelka. El francés comando el contragolpe a toda velocidad, cruzo la mitad del campo y encontró libre de marca a Deco, quien entrando al área burlo a su marca, dejándolo revolcado en el césped, y definió con maestría ante un Jaaskelainen indefenso. Un gol fantástico. No seria el único.

A los 81, Lampard encontró a Carvalho, quien suelto en la banda izquierda mostró destellos de su clase: dejo en evidencia a Kevin Davies y mando el balón al área con el exterior de su pie zurdo. Ivanovic, de gran encuentro, no lo desaprovecho.

Las dudas ya se habían extinguido y a esta altura, el Chelsea brindaba una autentica exhibición. Y para agregarle aun más brillo, Anelka, Deco y Lampard se juntaron para asistir a Drogba, quien después de una tarde frustrante, no podía fallar.

En detalle. Anelka envió el centro desde la izquierda, Deco se la cedio de pecho a Lampard, quien en el borde del área y sin dejarla picar, la entrego de taco para el marfileño. De primera, este firmo la obra de arte. Para el aplauso. La ovación. No era necesario nada más.

El líder encontró el gol cuando peor jugaba y así encarrilo un duelo en el que dejo entrever su enorme potencial en los segundos 45 minutos. Favorecido por un Bolton que decidió adelantar líneas. Lo termino pagando. Da igual, en desventaja, otra no le quedaba.

Con esta victoria, el Chelsea (27) blinda el primer lugar, a la espera del duelo del próximo fin de semana ante el Manchester United, en Stamford Bridge. Antes, el plantel afrontara su compromiso ante el Atlético de Madrid, por Champions.

Seria de ingenuo no apostar por un equipo que, en solo tres encuentros, tiene 17 goles a favor y ninguno en contra. Por mas que el duelo se dispute en el Vicente Calderon.




A dos unidades del líder, se encuentra el propio Manchester United (25), que horas después vencio sin problemas al Blackburn (2-0), con goles de Dimitar Bervatov y Wayne Ronney.

En una jornada marcada por la abundancia de amonestaciones y tarjetas –ocho expulsiones en total-, fue en el Emirates donde comenzó concentrándose toda la acción, con el compromiso adelantado entre dos adversarios históricos, vecinos, además, del norte de Londres: Arsenal y Tottenham.

Pues bien, aquí tampoco hubo sorpresas. Se dio la lógica y el Arsenal volvió a quedarse con el derbi. Lo hizo con holgura (3-0), contundencia y por momentos, con brillo. Apoyándose en la clase de su capitán, Cesc Fabregas y aprovechando al máximo los catastróficos errores defensivos de su rival.

Los mismos le permitieron, en cuestión de segundos, resolver un encuentro en el que no se sentía cómodo. El Tottenham lo presionaba en el centro del campo –buenos primeros 30 minutos de Huddelstone y Palacios- y lo mantenía controlado, tapándole muy bien a los receptores.

Aun así, el elenco de Wenger ejercía supremacía, frente a un rival que casi no se acercaba al arco defendido por Almunia. No tuvo argumentos para hacerlo. O si: el pelotazo largo a Crouch, buscando supremacía en la segunda jugada. No basto.




Y asi llegamos hasta los 42, minuto en el que todo cambio. Sagna ejecuto un lateral rápido, Cesc se la devolvió a un toque y el francés mando el centro al área. Van Persie, con anticipo incluido, no perdono.

Minutos de desconcentración para los “Spurs”. Es que al sacar del medio, Huddelstone la perdio con Cesc, quien sin compañeros a la vista, decidio hilvanar su propia apilada. No le puso salir mejor. Paso al primero, al segundo y al tercero, para definir con clase ante Eurelio Gómez. 2-0, de la nada.

Sin posesión del balón y con escasa concentración defensiva, el conjunto comandado por Harry Reknapp pudo ser goleado en el complemento. Y hablo en potencial porque el Arsenal lo perdono en exceso tras lograr el tercer tanto.

El mismo llego a los 59, tras una ley de ventaja otorgada por Mark Clattenburg. Sagna la aprovecho muy bien, escapándose por la banda derecha y enviando un centro al corazón del área. Van Persie, con complicidad de Gomez, volvió a anotar. El holandés marco en los últimos cinco encuentros de su equipo. Esta en racha.

Ahora si y tras haber dejado escapar increíblemente los tres puntos en Upton Park (2-2 ante el West Ham), el Arsenal se postula como firme candidato al titulo. Se ubica tercero (22), a tres del United y a cinco del Chelsea, aunque con un encuentro menos, ante el Bolton.

Detrás del Tottenham, que se ubica en el cuarto lugar (19), esta el Liverpool (18), que este sábado volvió a sufrir un duro revés. Es que la visita a Craven Cottage se convirtió en una verdadera pesadilla para los dirigidos por Rafa Benítez, quien últimamente no gana para disgustos. Quinta derrota en once compromisos de Liga.




Aunque el Liverpool comenzó dominando el primer acto, fueron los “cottagers” los que abrieron el marcador, con un gol de Bobby Zamora a los 24 minutos. Fernando Torres, quien sino, seria el encargado de empatar, a los 42.

Pero la catástrofe no había ni comenzado para la maltrecha formación “Red”, que pese a haberse recuperado en la Premier la pasada jornada (venciendo al Manchester en el Derbi), volvía a hacer aguas por todas partes. Para colmo de males, Torres abandonaba el campo rengueando, sumándose, quizás, a la lista de lesionados.

A los 73, Erik Nevland anoto el segundo y a partir de ahí, el Liverpool se quedo sin opciones de remontar, sobre todo por las expulsiones que precedieron al gol local. Las de Philipp Degen (79') y Jamie Carragher (82'). Finalmente, el Fulham selló su triunfo con un tercer tanto en el descuento, obra del norteamericano Clint Dempsey. Siempre se puede estar peor dice el refrán. El Liverpool lo comprobó.

En otros encuentros de la jornada, El Burnley vencio por 2-0 al Hull City, elenco comandado por el discutido Phil Brown. El Everton de David Moyes, en tanto, igualo en uno ante el Aston Villa, en Goodison Park. .

Tampoco fue un buen día para el Wigan, sorprendido por el colista de la clasificación, un Portsmouth que resultó letal pero que ni con la victoria de este sábado abandona el ultimo lugar.

Esta derrota, completo una semana catastrófica del Wigan, club que despidió al jamaicano Marlon King, que irá 18 meses a prisión al haber sido hallado culpable por un tribunal de Londres de una agresión a una estudiante de 20 años y que quedo eliminado de la Carling Cup entre semana, a manos del propio “Pompey”, que lo goleó a placer con "hat-trick" incluido del marfileño Aruna Dindane.

El Stoke City disputó uno de los encuentros más reñidos de la jornada, ante el Wolverhampton, club que remontó un marcador adverso de 2-0 para terminar igualando. Lo propio hizo el West Ham, frente al Sunderland.Este domingo, completan Birmingham - Manchester City.