La main de Dieu

Francia, que logro su pase en la prorroga con un gol ilegal y Portugal, que vencio nuevamente a Bosnia, finalmente estaran en Sudafrica, con la compañía de Eslovenia, que sorpresivamente dejo en el camino a Rusia, y de Grecia, que frusto las expectativas de Ucrania.

Los cuatro vencedores de esta jornada se suman así a los otros nueve clasificados de la zona europea: Dinamarca, Suiza, Eslovaquia, Alemania, España, Inglaterra, Serbia, Italia y Holanda.




La clasificación francesa fue sumamente polémica, ya que se gesto gracias a un gol de William Gallas en la prórroga (1-1). El mismo fue materializado después de que Thierry Henry se llevara alevosamente el balón con la mano.

Las protestas irlandesas, el fastidio de Giovanni Trapattoni y la incredulidad millones de personas que seguían las alternativas del duelo por TV poco le importaron a los "Blues", quienes se adueñaron de una plaza que quizás no merezcan.

Es que esta clasificación mundialista no debe, de ninguna manera, ocultar la patética imagen mostrada por Francia, el divorcio consumado entre el publico y Raymond Domenech y la falta de conducción de un equipo en el que nadie quiere tomar el liderazgo dejado por Zinedine Zidane.

En el encuentro de este martes, disputado en un abarrotado Stade de France, los galos estuvieron muchos minutos contra las cuerdas. Acosados por una voluntariosa Irlanda, selección que llevó el peso del encuentro, que marcó a los 33 minutos y que gozó de al menos tres ocasiones clarísimas para sentenciar la llave.

Nada de esto alcanzo y la selección del "Trebol" se fue de Paris sin nada, con la sensación de haber sido perjudicado por un arbitro, Martin Hansson, que tendría que ser duramente sancionado por la FIFA. Apartarlo del Mundial seria un muy buen primer paso.

En esta gran cita estara Francia, que llegará a Sudáfrica tras haber dilapidado buena parte del crédito que se ganó en Alemania, en 2006, cuando sin un buen juego mostraron una solidez que los llevó hasta la final.

Hoy solo quedan restos de aquella subcampeona del mundo, condenada ahora a pelearse con selecciones de menos caché para lograr un boleto que, por trayectoria, historia y jerarquía, tendría que obtener con sencillez.

Esta Francia ha perdido la personalidad y el estilo. No le queda la eficacia ni la fortaleza defensiva y no hay mas que escasos destellos de calidad individual y colectiva. Aquella que forjo la generación de Zidane, la mejor de su historia.

La selección que "astrológicamente" comanda Domenech no asusta, no es una de las mejores del mundo. Se muestra inquietante y dubitativa. Carece de prestancia. Así se mostró durante toda la eliminatoria y así afronto su encuentro más decisivo de los últimos años, el que debía marcar el final de una época o una prórroga que invite a una nueva ilusión mundialista.

Francia, con Julien Escudé en lugar del lesionado Eric Abidal, inicio el duelo repleto de dudas, cediendole la iniciativa a un elenco irlandés eufórico, con hambre de balón y obligado a buscar el arco rival por culpa del tanto concedido en Dublín. No se amilano ante esta tarea.




Al contrario. Se arremango en busca del tanto que equilibrara la eliminatoria. Sin mucha calidad pero con todo el corazón. Esto le alcanzaba para adueñarse del encuentro, acrecentando paulatinamente el desconcierto frances.

A los 23, Robbie Keane apunto estuvo de anotar el primer tanto, sin embargo Hugo Lloris se jugó la cabeza y logró despejar. Dos minutos después fue Kevin Doyle el que casi conecta un buen centro desde la derecha. Francia no pasaba por su mejor momento y era incapaz de hacerse con la posesión del balón.

No sorprendió entonces, que el esfuerzo físico y energético de Irlanda fuera recompensado a los 33 minutos de juego, con el gol de Keane. El futbolista del Tottenham recibió el gran servicio de Duff y no perdono a Lloris. El tanto calló al Stade de France, salvo a los 25.000 irlandeses que abarrotaban una zona del estadio.

Tras haber recuperado algo de aliento en el vestuario, la selección local inicio el complemento con algo más de intensidad, adelantando líneas y buscando el arco de Shay Given con mucha más insistencia. Esto, sin embargo, no se tradujo en ocasiones claras de gol.

Fue contraproducente, incluso, ya que Irlanda se aprovecho de los espacios dejados por su rival para acumular opciones. De hecho, si no sentencio la serie fue por la pericia de Lloris y por la falta de puntería de los delanteros.

John O'Shea lo perdió solo en el área, tras controlar un largo servicio desde la izquierda, Richard Dunne disparo alto cuando estaba sólo ante el arquero, Duff se estrelló contra Lloris en un rápido contragolpe y Keane, que superó al 1, adelantó demasiado el balón para poder empujarlo a la red.

Cuatro grandes ocasiones, mayores de las que tuvo Francia en toda la eliminatoria y suficiente para reivindicar su derecho a haber ganado una plaza para Sudáfrica. En el otro plato de la balanza, Francia sólo podrá ostentar un disparo lejano de Anelka, nuevamente, el mejor de un equipo sumamente desordenado, con muchas ganas pero sin ninguna planificación.

Y fue así que se llego al alargue, en el que Francia, seguramente por la inseguridad que le ocasionaba fiarlo todo a la tanda de penales, se mostró mucho mas ambicioso. Anelka, de hecho, casi convierte a los 99, con un disparo colocado.

Fue esta, la ocasión que antecedió al revuelo ocasionado por el gol, viciado de nulidad, marcado por William Gallas a los 103 minutos. De nada sirvieron las protestas irlandesas ante el robo. Gracias a la escandalosa mano de Henry, Francia salvó los muebles y estará en Sudáfrica.




Crisitiano Ronaldo, el futbolista mas caro de la historia, también jugará el Mundial de Sudáfrica, gracias a la victoria de sus compañeros de la selección portuguesa ante Bosnia (0-1), en Zenica.

Portugueses y bosnios se jugaban mucho en este encuentro y, atenazados por los nervios, cometieron numerosas imprecisiones durante los primeros compases del encuentro. El estado del césped no ayudaba demasiado.

Ambas selecciones se posicionaron muy bien sobre el terreno de juego, lo que provocó escasez de ocasiones y mucho juego en la zona central. Por parte de Portugal, intentaron sorprender Nani y Simao, sin embargo sus acciones fueron abortadas por la zaga bosnia.

Los locales sólo inquietaron tiros de esquina y envíos largos para Edin Dzeko. Sin suerte. Ya en la segunda mitad, Miroslav Blazević trató de darle más profundidad al juego de su equipo con la entrada de Muslimovic -que sustituyó a Medunjanin (Valladolid) en su debut en la selección.

La primera ocasión, sin embargo, fue para Nani, quien con un disparo desde dentro del área exigió a Hasagic. El propio Nani iniciaría, minutos después, el contragolpe que desemboco en el único gol del encuentro. El extremo del United combino con Liedson, quien dejo solo a un Raul Meireles que definió con maestría.

El gol dejó aturdidos a los locales, quienes vieron como la selección de Carlos Queiroz se vino arriba y comenzó a jugar con carácter y decisión, como no lo había hecho en toda la serie. Los lusos tocaban el balón y llegaban con peligro al area rival, con la confianza de saber que sólo tres goles de su rival podría dejarlos fuera de la Copa del Mundo.

Incapaz de superar la muralla defensiva erigida por los lusos, Bosnia fue desinflándose de a poco, acusando impotencia y malestar por el tramite del juego. Salihovic, de hecho, se iria expulsado sobre el final, tras protestarle al árbitro auxiliar.

Tras una fase de clasificación dramática y una repesca aun más complicada de lo previsto, la selección portuguesa ha confirmado finalmente su pase a la fase final del próximo Mundial. Ahí estará, para tranquilidad de muchos, Cristiano Ronaldo.




El solitario gol de Zlatko Dedič, al filo del descanso, le sirvió a Eslovenia para lograr una merecida victoria ante Rusia y lograr, gracias al valor de los goles marcados en campo contrario, una plaza para el Mundial.

Ganadora de dos de sus últimos tres repechajes, Eslovenia alcanzó su primera fase final desde el Mundial 2002, jugado en Japón y Corea. Rusia, por el contrario, se queda nuevamente a las puertas y Hiddink mancha su impecable historial al no poder disputar su cuarta Copa del Mundo tras dirigir a Holanda (1998), Corea del Sur (2002) y Australia (2006).

En su feudo de Maribor, donde no había perdido ni recibido un solo gol en toda la competición preliminar, Eslovenia impuso un duelo físico de gran intensidad. Rusia, incapaz de desplegar el buen juego que acostumbra, fue incapaz de contrarrestarlo, cayendo a menudo en la trampa de la provocación.

El once de Hiddink recien aumento el ritmo en la segunda mitad, sobre todo tras la expulsión de Aleksandr Kerzhakov (66). Necesitaba el gol y no le quedaba otra que arriesgar. Y fue Yuri Zhirkov, quien tuvo en sus pies y a falta de cinco minutos, el gol que valía el Mundial. Su disparo a bocajarro, sin embargo, fue despejado por Handanovic.

Antes del silbato final, el propio Zhirkov fue expulsado, cometiendo el último despropósito de los rusos durante toda la eliminatoria. Aunque no el más grave, que fue desestimar a los eslovenos desde el mismísimo sorteo.




Grecia también estará en Sudáfrica, luego de dar la gran sorpresa venciendo, en Donetsk, a Ucrania (0-1). Alineando a su equipo con un 4-5-1, aunque con dos delanteros al acecho para respaldar a Angelos Charisteas, Otto Rehhagel ganó la apuesta frente a una formación ucraniana que orientó todas sus acciones alrededor de Andriy Shevchenko.

Esta estrategia fue rentabilizada por los griegos pasada la media hora, cuando Georgios Samaras soltó un pase en profundidad para Dimitrios Salpingidis. El goleador del Panathinaikos, máximo realizador de la liga griega en 2006, superó fácilmente la oposición de Andriy Pyatov, con un zurdazo cruzado y pegado al poste.

Tras el gol, los locales continuaron presionando a ciegas, sin poner en verdaderos aprietos a un Alexandros Tzorvas que se mostró muy seguro en toda la noche. Ucrania, que alcanzo los cuartos de final en el ultimo mundial, vuelve a sucumbir en un repechaje.

Esta vez, a manos de una selección griega que parece haber recuperado la solidez y la eficacia defensiva que lo hiciera campeona de Europa en 2004.

Tres que parten con ventaja

Este sábado, se disputaron los cuatro encuentros de ida del repechaje europeo con vistas a al Mundial de Sudáfrica 2010 y Francia fue la única selección visitante que ganó, dando así, un paso gigante para asegurar su presencia en tierras africanas.

Además, como locales, Portugal venció a Bosnia-Herzegovina (1-0) y Rusia hizo lo propio ante Eslovenia (2-1). El duelo que enfrento a Grecia y Ucrania terminó sin goles. Los partidos de vuelta se disputarán el miércoles 18 de noviembre.




Fue quizás, un resultado generoso el obtenido por Francia en el Croke Stadium. Le bastaron un par de destellos de calidad y la eficacia de siempre para marcar las diferencias en esta serie eliminatoria.


Raymond Domenech alineo un once ofensivo, sin embargo, dejó otra vez en el banco a Karim Benzema (Gignac ocupo su lugar). Al delantero del Toulouse, lo acompañaron Anelka y Henry, ambos con libertad de movimientos.

Aun así y con un centro del campo compuesto por Lass, Alou Diarra y Goucouff, el mas habilidoso de todos, Francia no creo juego, dependiendo en exceso de un Anelka con las ideas bien claras, tanto para retrasarse como para recibir el balón y buscar el pase final.

A esa falta de fluidez, se unió la agresividad de los locales, que mostraron su tenacidad a la hora de presionar. Quienes comenzaban con esta tarea, eran Keane y Doyle, incansables para atosigar y perseguir.

Muy trabajadora, también se mostró la zona media, reforzada para este partido con un extremo de características defensivas como Liam Lawrence, mucho menos tecnico que el incisivo McGeady.

El futbolista del Stoke City frenó las temidas llegadas de los laterales galos, aunque también desactivó la posibilidad de forzar faltas laterales y jugadas a balón parado, principal arma de los irlandeses.

A fin de cuentas, fue un planteamiento conservador el de Trapattoni, quien en la primera parte le ganó a Domenech la batalla psicológica y posicional.

La segunda mitad tuvo un ritmo más dinámico y reñido, matizada por el dominio técnico de los subcampeones del mundo y la fogosidad y el rigor de los irlandeses, que aunque se emplearon al máximo, fueron diluyéndose con el paso de los minutos. No les sobra nada.

No le paso lo mismo a Francia, que de a poco fue acumulando algún que otro merito para quedarse con la victoria. Sus chances más claras llegaron por intermedio de Anelka, quien a los 72 minutos y tras una asistencia al primer toque de Yoann Gourcuff, decantó la contienda. El disparo del artillero del Chelsea fue desviado por Sean St Ledger y acabó en la red.

Con el marcador en contra y veinte minutos por delante, Trapattoni inició la ruleta de cambios y por fin introdujo en el campo al esperado McGeady, quien no sustituyó a Lawrence sino a Duff. El italiano quiso mantener el rigor defensivo y a buen seguro, todavía piensa que este equipo puede remontar la serie en París, después de recibir solo un gol. Mentalidad italiana al cien por cien.




En el estadio Da Luz de Lisboa y bajo la atenta mirada de Cristiano Ronaldo, lesionado, Portugal cumplió con su objetivo al plasmar su superioridad sobre un peligroso combinado bosnio (1-0).

Los lusos saltaron al terreno de juego con ímpetu y desde el inicio mismo del juego se hicieron con el control del balón. Claro que, la selección bosnia, muy ordenada, apenas dejo espacios para la creatividad de Deco y los suyos, que llegaron con escaso peligro al área balcánica.

Los hombres del croata Miroslav Blazevic se rehusaron a tener el balón, cediéndole toda la iniciativa a una selección local muy superior. Liedson da Silva, Nani, el más activo, y Bruno Alves pudieron adelantar a los locales, antes de que uno de los pocos errores bosnios propiciara el único tanto del duelo. Alves, libre de marca, recibio el centro de Nani y cabeceó solo entrando por el segundo palo.

Tras el gol, los dirigidos por Carlos Queiroz cedieron el protagonismo, dándole libertades a una selección visitante que en reiteradas opciones rozo la igualdad. Ibricic estrello un cabezazo en el travesaño.

Bosnia siguió ejerciendo presión en el complemento, adueñándose del balón y dándole pocas opciones a un equipo local que se encomendó a los contragolpes encabezados por Liedson, quien le paso cerca al segundo tanto promediando la etapa.

A partir de ese momento, la defensa bosnia pensó dos veces a la hora de acompañar las acciones ofensivas, por lo que el capitán Simao y sus compañeros, empujados por el público, se tomaron nuevamente las riendas del encuentro.

Bosnia, herida en su orgullo y ya sin el balón, volvió a intentarlo en los minutos finales. A los 88, de hecho, tuvo su opción mas clara en el encuentro. Un cabezazo de Edin Dzeko se estrelló en el travesaño, y luego, el rechazo que aprovechó Zlatan Muslimovic se topó con la base del poste derecho. Fueron dos disparos que habrían podido cambiar el signo de la eliminatoria.

La misma aun está abierta y se decidirá el próximo miércoles en Zenica, donde los bosnios deberán vencer por una diferencia de al menos dos goles para clasificarse directamente para el Mundial 2010.




Hasta los 87 minutos, la gran figura del encuentro disputado entre Rusia y Eslovenia, disputado en el Luzhniki Stadium, fue el centrocampista del Everton, Bylialetdínov, que marcó los dos goles de su equipo con su pierna mala, la derecha.

El primero de ellos, a los 40, tras recibir de un Pavlyuchenko que acuso la falta de continuidad con su equipo, el Tottenham. No le paso lo mismo a Zhirkov, quien participó mucho en el juego antes de desinflarse por completo en la segunda mitad.

El segundo llego en el complemento, a los 51. Arshavin recibió un pase al borde del área grande, penetró en el área y le dio una inmejorable asistencia a Bylialetdínov,, al que se le escapó el balón. Por suerte para los rusos, la defensa eslovena falló y la pelota le volvió al del Everton, que disparó sin pensárselo para tomar a contrapié a Handanovic.

La selección local pudo aumentar, sin embargo peco de generoso y le dio vida a un combinado esloveno que logro el descuento sobre el final, gracias al oportunismo del joven Pecnik.

El mismo jugador pudo convertirse en héroe nacional a los 91 minutos, cuando otra vez solo en el área grande saco un derechazo cruzado. Akinfeev se vistio de bombero, salvando a una selección rusa que deberá sufrir en la ciudad eslovena de Maribor.

Quienes no se sacaron diferencias fueron Grecia y Ucrania, quienes registraron el único empate en estas series de repechajes europeos al igualar sin goles en el estadio Olímpico de Atenas.

Los comandados por Alexei Mikhailichenko dispusieron de ocasiones lo suficientemente claras como para haber marcado -hecho muy importante en estas series eliminatorias- e incluso para haber ganado. Grecia, sin fluidez ni acierto en su juego, también tuvo sus opciones.

El respeto y el intento de controlar el centro del campo primaron por encima de los ataques, por lo que el encuentro termino ahogándose en su propia mediocridad. Ambas selecciones, deberán mejorar mucho si pretender acudir al Mundial. El Donbass Arena de Donestk dictará sentencia.




BONUS TRACK MUNDIALISTA: Ya se conocen cuatro de las cinco selecciones del continente africano que acudirán a Sudáfrica 2010. Si bien la clasificación de Camerún era bastante previsible, la de Nigeria ha roto todos los pronósticos.

Así entonces, los "Leones indomables" y las "Aguilas verdes" se unen a Ghana y Costa de Marfil, que ya habían sellado sus billetes.


Después del triunfo 2-0 de Egipto ante Argelia, ambos combinados deberán disputar un partido desempate el próximo miércoles en Sudán.

Debacle y verguenza

No hubo milagro, ni remontada y el Alcorcón, un modesto de Segunda División B, condujo al proyecto faraónico de Florentino Pérez al primer descalabro de la temporada (1-0), cerrando dignamente en el Santiago Bernabéu la exhibición de la ida (4-0) y ampliando la mala imagen madridista en una Copa del Rey que no gana desde 1993.

La afición blanca ha perdido la paciencia con Manuel Pellegrini. Sonrojada ante la histórica caída frente un clásico del fútbol madrileño de base, el empuje con el que apoyó de inicio a sus jugadores, acabó en indignación contra el entrenador trasandino, al que con pañolada incluida, casi que le exigieron su dimisión.




El espíritu histórico de las remontadas en el Santiago Bernabéu, se rebajó a su máxima esencia. La magia de aquellas noches europeas, el Madrid la quiso trasladar a un encuentro ante un Segunda B, al que debía vencer, como mínimo, por cuatro goles de diferencia tras protagonizar, en la ida, el papelón mas grande de toda su historia.

Y Pellegrini se encomendó a Kaká, que lo juega todo y pide un respiro, sin embargo se olvidó de colocar a su alrededor jugadores que lo potencien y que le diesen dosis de fe a un encuentro heroico. No acertó con su planteamiento. Erró con el once titular.

Sacrificó la posibilidad de situar a Marcelo como lateral de largo recorrido y situó a "Lass" en defensa, dejando a Mahamadou Diarra y a Fernando Gago para construir fútbol. Suena ilógico, mas aun, teniendo la posibilidad de alinear a Xabi Alonso (en la tribuna) o a Granero (en el olvido).

La actualidad indica, que ni Gago ni Diarra están a la altura. Ni ante un equipo como el Alcorcón. Sin confianza, estos no le dieron la velocidad necesaria al juego y por esto fueron señalados. Es que un descalabro de tal magnitud cobra víctimas. Las primeras fueron Drenthe, Metzelder y Guti.

Nada de esto, le quita méritos a la exhibición del Alcorcón. El fútbol actual demuestra que ningún encuentro es fácil de ganar y si este modesto conjunto ha pasado de ronda es porque se lo gano en el campo, en base a esfuerzo, trabajo y humildad. Nadie le regalo nada.

Es que los conceptos futbolísticos impuestos por Juan Antonio Anquela, mostraron a un equipo ordenado. Fiel a un sistema. Alejado del miedo escénico que da pasar de jugar ante 3.000 espectadores a hacerlo ante 79.500.

No se amilanaron ni con la salida en tromba del Madrid, al que incluso le discutieron la posesión del balón. El publico no se lo aguanto y en un abrir y cerrar de ojos paso del empuje y la arenga a los silbidos. A la par que Gago perdía pelotas y que Van Nistelrooy, a años luz de un buen estado físico, no llegaba a balones en profundidad.




A los diez minutos, el propio Rudd y Arbeloa, comenzaron a probar a Juanma, quien al holandés le saco un disparo con la pierna izquierda. Las llegadas al área fueron continuas. No las ocasiones. Merito, en gran parte, de Íñigo López y Borja Gómez, inconmensurables.

Mientras Sergio Mora, con pasado en Primera con el Rayo, le daba lecciones de criterio futbolístico a Gago, el Alcorcón osaba a hacerse con el mando, por momentos. Un disparo del propio Sergio, que acabó en un córner y otro de Béjar, fueron lo más claro del visitante.


La entrada en escena de Van der Vaart, el jugador del Madrid que más dignidad ha tenido en la eliminatoria, cambió la cara del equipo, por lo que tras la reanudación las ocasiones se sucedieron. El Alcorcón fue retrocediendo metros según acusaba el esfuerzo físico.

Siempre activo, Van der Vaart le servia el gol a Pepe y remataba al travesaño dos minutos después de que Van Nistelrooy también estrellase un disparo en el poste. En ocho minutos, el Real Madrid había creado más peligro que en toda la primera mitad. En cuanto Pellegrini colocó mejor sus piezas.

Pero no era la noche. Las continuas llegadas al arco rival aumentaban la impotencia y el conjunto "Blanco" se despedía por la puerta de atrás de un competición, a esta altura, maldita. Higuaín lo intentaba con tres disparos, uno de ellos, otra vez al travesaño. Kaká también probaba suerte.

Todo, hasta que la afición perdió la paciencia con Pellegrini, quien quito a "Lass" Diarra para darle entrada a Marcelo, cuando debía sacrificar a otro defensa para morir en área rival. La reacción del público señaló un culpable.




Ni el gol de Van der Vaart, con un derechazo ajustado desde el borde del área, movió de su asiento al chileno. Tras los gritos de dimisión no volvió a asomar por su área técnica, mientras el valiente Alcorcón rozaba el empate de contragolpe.

Una indecisión de Dudek en la salida, casi le sirve el gol a Vara, quien culminaría otra contra con un zurdazo. Cerca. La afición madridista ya coreaba con "olés" cada toque de balón de su rival. Ni el más optimista lo hubiera imaginado.

El Alcorcón se marchaba del Bernabeu con la mayor alegría de su vida. Celebrando el pase como la consecución de un título. Lanzando su nombre al mundo en una reivindicación del fútbol modesto. Dejando contra las cuerdas a Pellegrini y preocupando aun más a Florentino Pérez, atónito en su palco.

Un año más, se repite la debacle copera, por lo que el "triplete" vuelve a ser un sueño inalcanzable. Esto, de todas formas, no es lo más preocupante.

Por una cabeza

Un gol de cabeza del capitán John Terry, a un cuarto de hora del final, alimentó la leyenda negativa que persigue al Manchester United en Stamford Bridge, estadio que lo vio caer una vez más a manos de Chelsea (1-0).

Al elenco de Carlo Ancelotti le basto con muy poco para marcar y obtener los tres puntos. Lo hizo inmerecidamente, de hecho, dentro de un encuentro con escaso vuelo futbolístico y en el que ninguno de los dos pudo imponerse.

Con la de este domingo, los “Blues” acumulan once victorias consecutivas como local y se consolidan en lo más alto de la Premier League, cinco puntos por delante de sus dos perseguidores: Manchester United y Arsenal, con un encuentro menos (ante el Bolton).




Sin Rio Ferdinand, con problemas en su pantorrilla y Nemanja Vidic, Wes Brown y Jonny Evans ocupaban la zaga central de un equipo que contaba con Carrick, Fletcher y Anderson en el centro del campo. Valencia y Giggs cubrieron las bandas, con Ronney tratando de ingeniárselas en ofensiva.

Ancelotti casi no vario su once. Volvió a alinear a su conclave de centrocampistas –Essien, Lampard, Ballack y Deco- y solo realizo una modificación. Ashley Cole, ya recuperado, reemplazo a Paulo Ferreira. Anelka y Drogba no faltaron.

Repleto de intensidad, el encuentro tuvo un inicio positivo y veloz, con los dos equipos buscando imponer supremacía. Y fue el local el primero en acercarse al área rival, cuando Ivanovic desbordo por la derecha y lanzó un disparo con la pierna izquierda que Edwin van der Sar detuvo sin problemas.

Unos minutos después, quien respondió fue Ronney, con un remate desde afuera. No seria el único, dado el poco ingenio creativo que evidencio un equipo que, a pesar de la buena presión que ejerció para hacerse del balón, casi no creo peligro.

Su opción mas clara, de hecho, recién llego a los 30 minutos, cuando Giggs, luego de recibir un envió largo, se desmarco e intento elevar el balón por encima de Cech. Le falto precisión.

Dos minutos después, respondió Anelka, quien tras dejar en el camino a un defensor entrando por la banda derecha, saco un zurdazo que encontró bien parado a van der Sar. Minutos antes, Carrick había probado suerte, otra vez desde afuera.

A los 42, fue el propio francés quien rompió por el centro y abrió a la derecha para Deco, que envió un centro que ni Ballack ni Drogba fueron capaces de conectar en el centro del area. Demasiado poco para el líder. Un Chelsea apagado e incapaz de contrarrestar la presión adversaria.

Asi se iba un primer tiempo sin demasiadas luces, invadido por la tensión y el respeto que habian evidenciado dos de los tres dominadores de la competición.





El paso por vestuarios no altero el guión y el encuentro siguió transitando el camino de la mediocridad. Con dos equipos que parecían no estar en su mejor día. Aun así, el United lucia mas asentado, con Fletcher y Carrick tomando el control del centro del campo y Ronney bastándose solo para complicar.

El propio Wayne acarició el gol en dos ocasiones. A los 66, combino con Valencia y saco un disparo que rozo el poste derecho de Cech, quien minutos después le saco un disparo a colocar, con destino de gol.

Ni con Joe Cole, quien había entrado minutos antes por Deco, el Chelsea lograba recomponer su imagen. Transitaba, de hecho, su peor momento en el encuentro. Así y todo, logro anotar.

A balón parado, claro. No había otra manera. Lampard ejecuto un tiro libre desde la izquierda y Terry, en co-producción con Anelka, se elevo mas que el resto para conectar el balón y derrotar a Van der Sar, quien contemplaba la presencia, en Off Side, de Drogba.

Sin suerte, el Manchester fue en busca del empate en los minutos finales, cuando el juego era invadido por las brusquedades, como la fuerte patada, a la altura del pecho, que Jonny Evans le propino a Didier Drogba.

Martin Atkinson recién amonestaría al joven central irlandés unos minutos después, tras otra patada descalificadora. Esta vez a Ricardo Carvalho.

Para el cierre, quedaron los ingresos de Michael Owen y Gabriel Ofertan, a los que Ferguson acudió para torcer la historia. De nada sirvieron y el Manchester United se fue de Londres sin
puntos. Hubiera merecido uno, al menos.

Con 25 unidades, el United comparte el segundo lugar con el Arsenal, que el sábado venció contundentemente al Wolverhampton (4-1).




El once de Arsene Wenger, que dejo en el banco a Song, Nasri y Eboue, alineando sorpresivamente a Aaron Ramsey, se benefició de las negligencias de un equipo que sigue anclado en la zona de descenso.

A los 28 minutos, Zubar, molestado por Eduardo, anoto en contra. El propio croata, participo del segundo tanto (36), al intentar una vaselina que se desvió en Joddy Craddock y termino por besar la red. Diez minutos después, Cesc Fábregas se sumó a la fiesta con un golazo, tras combinar con Sagna y Van Persie.

Ya en el complemento, Andrei Arshavin marco el cuarto (66), con un disparo desde el borde del área. El mismo le dio forma a una goleada que fue maquillada por Craddock, en los minutos finales.

En el cuarto lugar (22) se ubica el Tottenham, que en White Hart Lane derroto 2-0 al Sunderland, con goles de Robbie Keane, a los 12 minutos y por Tom Huddleston, en la segunda mitad.

El cuadro de Steve Bruce no fue un rival fácil para los dirigidos por Harry Redknapp, quienes desplegaron un fútbol con recursos para terminar imponiéndose. Es bueno resaltar, también, a Heurelho Gomes, quien le detuvo un penal a Darren Bent - ex jugador "Spur"- cuando el encuentro estaba 1-0.

La jornada no fue tan contemplativa con el Manchester City (6º, con 20 puntos), que protagonizó uno de los partidos más vibrantes del sábado.




Al once de Mark Hughes, que no gana un encuentro de Liga desde el 28 de Septiembre, lo sorprendió el Burnley, que a los 35 minutos de juego ya estaba 2-0 arriba, producto de los goles de Graham Alexander, de penal y Steven Fletcher.

El local remontó, sin embargo los tantos de Shaun Wright-Philipps (43), Kolo Toure (55) y Craig Bellamy (58) no lograron impedir un empate tardío de la visita, que sello el 3-3 con el tanto de Kevin McDonald.

Quinto, un punto por encima del City, esta el Aston Villa, que goleó a placer al Bolton (5-1), en Villa Park. Ashley Young (5), Gabriel Agbonlahor (43), John Carew (53), James Milner (72) y Carlos Cuellar (75) marcaron los goles del local. Johan Elmander (44) desconto para un equipo que recibió nueve goles en dos jornadas.

Otros resultados: Hull 2 - Stoke 1 / West Ham 1 - Everton 2 / Wigan 1 - Fulham 1 / Blackburn 3 - Portsmouth 1. Liverpool - Birmingham completan la jornada 12 este lunes.

No gana para sustos

El Real Madrid no gana para sustos. En una nueva edición del Derbi, paso del 3-0 cómodo, a los 64 minutos, al sufrimiento eterno e inesperado de los últimos instantes, en los que dos goles del Atlético amenazaron su victoria (3-2), -salvada en el descuento por Iker Casillas.

Hasta ese momento, el elenco rojiblanco no habia existido, doblegado con rotundidad por su rival, que se preparaba para vivir un final de partido cómodo hasta la aparición del “Kun” Agüero, suplente de inicio y revolucionario después. No alcanzo.




Por esto se puede decir, que hoy tampoco cambió en el derbi, que comenzó como siempre en los últimos años en el Vicente Calderón: con un gol del Real Madrid. Hace dos años, Raúl marcó nada más empezar; hace uno, lo hizo Ruud Van Nistelrooy y hoy, al borde del quinto minuto, Kaká cumplió con esa tradición, al anotarse un golazo desde afuera del área.

Lo hizo sin oposición. Demasiada ventaja para un equipo como el Madrid, que se sintió superior durante toda la primera parte, con el balón y sin él, visto y considerando la escasa creatividad ofensiva del local.

Un tiro alto de José Manuel Jurado, novedad hoy en el once como media punta, y un flojo disparo de Diego Forlán, lejísimos de su mejor versión, fueron la tímida e irrelevante reacción del conjunto rojiblanco, sometido al control absoluto del Real Madrid, amenazante en ataque, aun sin brillar.

Es que el conjunto blanco acumuló varias ocasiones en la primera fase del encuentro. Hasta tres tiros al arco, de “Lass” Diarra, Pepe y Sergio Ramos, todos ellos muy inquietantes, contó antes de los 24 minutos, momento en el que Marcelo se invento, de la nada, un gol, sin ángulo y por el palo de Asenjo (0-2).

La sensación de que el partido estaba sentenciado en tan poco tiempo recorrió todo el estadio, por mucho que el Atlético intentara reconstruir la situación, torcida para sus intereses con más de una hora por jugarse, con un remate al poste de Forlan y algún que otro desborde de Simao.

Ni tenía llegadas claras, ni defendía con la seguridad necesaria para detener los ataques del Madrid, que vivía un partido cómodo en el primer tiempo, con ventaja en el marcador y sin sufrimiento atrás. En la misma medida, el Atlético se desquiciaba cada vez que el árbitro, Clos Gómez, no señalaba alguna posible falta.

Karim Benzema tuvo el tercero, evitado con reflejos por Sergio Asenjo, y Simao el descuento, pero apareció Iker Casillas, casi siempre insuperable en los derbis, para apagar con una mano salvadora la primera esperanza de remontada de los rojiblancos antes del descanso.




Ya era momento para la entrada al campo del 'Kun' Agüero. Así lo entendió Quique Sánchez Flores, que inexplicablemente dejo en el banco a un futbolista que un partido de este tipo, a pesar de su sobrecarga, pedía a gritos su presencia desde el primer minuto, sobre todo después de sus dos goles al Chelsea.

Con el argentino en cancha, el Real Madrid seguía luciendo tranquilo, sereno ante la incapacidad en ataque del Atlético en el inicio de la segunda mitad, donde los minutos pasaban como un trámite hacia el final del choque, aún más con el tercer gol visitante.

Este fue marcado por Gonzalo Higuaín, quien maquillo su pobre actuación aprovechando un error mayúsculo de Perea para plantarse ante Asenjo y vencerlo por bajo,

La expulsión de Sergio Ramos, con roja directa, al frenar violentamente a Agüero, en dirección solitaria hacia Casillas, instantes después del gol, parecía una anécdota mas. Hasta que en dos minutos, entre los 78 y los 80, un gol de Forlán, tras desborde de Usfalusi y otro del “Kun” encendieron las alarmas. De locos. Se creía en la remontada.

A esta altura, Pellegrini ya habia retirado del campo a Higuain (Raul) y a Benzema (Gago), cambiando de banda a Arbeloa y retrasando a Marcelo para cubrir el lateral izquierdo.

Nadie imaginaba un final así para un derbi que parecía estar sentenciado. Con emociones hasta el final. Con un remate fallido de Simao, un intencionado disparo de Forlán, un gol anulado por fuera de juego y una parada milagrosa de San Iker Casillas ante el Kun. Nada, sin embargo, pudo torcer la mano del destino. Esa que siempre le sonríe al Real Madrid.

Una unidad por encima del Madrid, se ubica el campeon Barcelona, que con un once inédito y un fútbol impersonal, acabó con una racha de dos encuentros sin ganar para mantener su liderato en la Liga.




Fue este, un duelo absolutamente olvidable: para el Mallorca, por los tres puntos perdidos, para el Barça, que no desplego, precisamente, su mejor juego, y para el público del Camp Nou.

Gregorio Manzano había preparado con más cautela de la habitual su desplazamiento templo blaugrana, colocando a Webó como única referencia ofensiva y a Borja Valero más en labores de contención en el centro del campo que de segunda punta.

Lo que el entrenador del Mallorca no sabía era que Pep Guardiola le facilitaría el trabajo sentando en el banco a casi todas su estrellas tres días antes de lo esperado, pues el intrascendente partido copero ante la Cultural Leonesa se disputará el próximo martes.

En una decisión desconcertante, el entrenador prescindió de inicio de Messi, Iniesta, Xavi y Alves, alineando un centro del campo con más músculo (Busquets, Touré y Keita). La revolución de Guardiola no aportó ni más solidez ni más chispa al equipo, sino que simplemente desvirtuó el inconfundible estilo Barça.

Es mas, si el equipo no naufragó fue porque su rival fue incapaz de la la nota y porque, por esos misterios del fútbol, hoy sí tuvo la efectividad que le faltó ante Osasuna y el Rubin Kazán (Pedro, 11 y 40, Henry, 44 y Messi, 87).

Milagro del Inter

Lyon, Sevilla y Arsenal firmaron su pase a los octavos de final de la Uefa Champions League, en una jornada en la que el Liverpool fue incapaz de obtener, en Francia, la victoria que necesitaba para prolongar sus aspiraciones.

En Kiev, el Dynamo rozó la gloria gracias al tanto de Andrei Shevchenko, que podía haberle dado un golpe de gracia a su ex eterno rival. Sin embargo el Inter, hizo gala de una gran fe y espíritu para, en los compases finales, revertir el marcador y depender de si mismo para estar en octavos.




Ambos saltaron al terreno de juego conociendo el empate que el Barcelona había cosechado en el campo del Rubin Kazan. Además, el conjunto italiano buscaba su primera victoria en esta edición de la Liga de Campeones, ya que hasta la fecha sumaba tres empates en los tres partidos disputados en el Grupo F.

Por este motivo, es que el elenco italiano salió decidido a buscar los tres puntos, consciente de que, en un grupo tan igualado, una victoria a domicilio en el Valeriy Lovanobskiy les facilitaría la clasificación.

No le seria tan fácil a los hombres de Jose Mourinho. Mas aun, tras el tanto de Andriy Shevchenko, un viejo conocido del fútbol italiano, a los 21 minutos de juego. El ídolo local, recibió un balón en la frontal y saco un disparo que tras tocar en Esteban Cambiasso descoloco a Julio César. El Dínamo ponía al rojo vivo un grupo igualadísimo.

Tras el tanto, el Inter intentó rehacerse. Le costo bastante. Aun así, tuvo sus chancees para igualar. La mas clara a los 35, cuando una bonita combinación entre Eto'o y Milito acabó con un flojo remate del argentino que Stanislav Bogush detuvo sin problemas.

El Dínamo se sentía cómodo con la ventaja, replegándose atrás y buscando con descaro el contragolpe. Con Artem Milevskiy y Shevchenko comandando cada acción. El propio Andriy pudo anotar el segundo antes del descanso, sin embargo su disparo cruzado se fue apenas desviado. Con mucho frió, llegábamos al descanso.

Insatisfecho, Mourinho cambió piezas antes de comenzar el segundo tiempo. Introdujo a Thiago Motta en lugar de Cambiasso y a Balotelli por Christian Chivu, pasando a jugar con tres puntas.
Y así las cosas, el Inter mejoró notablemente, a la par que el Dinamo Kiev iba reculando.




Es que el joven Balotelli le dio más fluidez y movilidad a un equipo que paso a comandar el duelo y que fue acumulando ocasiones. La mayoría de ellas, a balón parado, con Sneijder, clave en su regreso al equipo, como ejecutor.

Y a punto estuvo de empatar, a los 50, Walter Samuel, con un cabezazo que rozo el poste izquierdo de Bogush. Como así de aumentar, Miloš Ninković, con un remate desde el borde del área que paso cerca. El Inter jugaba con fuego.

Aun asi, Mourinho decidió arriesgar aun más, consciente de que la derrota complicaba demasiado su pase a los octavos. A los 79 minutos, deja a su equipo con tres defensores, al retirar a Samuel y darle entrada a Sulley Muntari.

Atrás habían quedado las ocasiones malogradas por Samuel, antes de su salida, Eto'o y Balotelli -increíble el gol que perdio al intentar levantar el balón por encima del arquero-. Era el todo o la nada para el líder del Calcio. Y le salió el todo, cuando Sneijder habilito a Diego Milito y este, dentro del área, no falló. Iban 86.

Acto seguido y con el Dynamo en estado de "shock", la remontada se hizo realidad tras una larga acción, con rebotes y despejes incluidos, que Sneijder culmino al adelantarse a toda la defensa ucraniana para conectar un rebote de Bogush, luego de un remate, casi sin ángulo, de Milito. Todo un milagro.

Fue este, el premio a la constancia del Inter en el segundo acto y al arrojo de un Mourinho que se veía prácticamente afuera de la Uefa Champions League. Y el castigo para un Dynamo que fue de más a menos, desapareciendo por completo tras el paso por los vestuarios. Tras soñar con la gloria, salió hundido.

El Inter paso a comandar el Grupo, con seis unidades. Una mas que el Barcelona y el Rubin Kazan (5). El Dynamo aun mantiene vivas sus opciones al sumar 4.




El Barça no tuvo suficientes argumentos futbolísticos para sumar una victoria en la fría Kazan (0-0), a pesar del incesante dominio que ejerció durante buena parte del encuentro disputado en el Centralniy Stadium.

Un rival parapetado en torno a su arco, disciplinado como pocos para ocupar los espacios libres -no es solo cuestión de agrupar hombres en defensa- y una temperatura ambiental bajo cero. Todos fueron, desde el principio, inconvenientes para el Barça, incluso el remate al palo de Ibrahimovic, tras una buena asistencia de Iniesta, a los 3 minutos.

Es que el elenco de Guardiola controlo el balón, sin embargo no supo emplearlo mejor que hace dos semanas, en el Camp Nou. Se mostró demasiado estático como para romper el orden defensivo del Rubin, un conjunto que no exigió a Víctor Valdés hasta los 40 minutos, cuando Aleksandr Ryazantsev disparo desde afuera.

El guión no se modifico en el complemento. Desde el primer minuto, el visitante encerró a su rival, alternando la posición de sus puntas y buscando entrar por las bandas. Ibrahimovic, incluso, salió de su posición para abrir espacios. Nada sirvió y el Barça siguió sin derretir el hielo, aburrido e impotente por la telaraña rusa.

Pudo perderlo, incluso, cuando ya sobre el final el Rubin intento llevarse los tres puntos dándole entrada al bravo Bukharov. El ruso tuvo una grandísima ocasión que salvó Valdés, a los 78 y otra menos clara diez minutos después. Hubiera sido injusto.

Ahora el campeon defensor, con cinco puntos de doce posibles, deberá estar atento para certificar su pase. En la próxima jornada, recibirá la visita del Inter y cerrará la primera fase con otro complicado desplazamiento al frío, esta vez de Kiev.




En el Grupo E, un tanto "in extremis" de Lisandro López le dio la clasificación al Olympique Lyon (1-1), beneficiado por su empate ante el Liverpool en el Stade Gerland. Los "Reds" quedaron al borde de la eliminación.

Es que ahora, el cinco veces campeón de Europa necesita que el conjunto francés gane en Florencia, en la siguiente jornada y que todo se decida, triunfo mediante ante el Debrecen en Anfield, en su duelo frente a la Fiore, el 9 de diciembre.

Este cúmulo de resultados, no hubiera sido necesario de obtener una victoria que parecía estar asegurada. Hubiera sido justa, ya que fue el Liverpool el que, dentro de un encuentro sumamente equilibrado, tuvo las mejores ocasiones. Suficientes, todas ellas, para haber perforado el arco de Hugo Lloris, un joven de 23 años que cada día ataja mejor.

El arquero desbarató las sucesivas ocasiones de Torres, Kuyt y Voronin en la primera mitad. Al español, le sacó un buen remate que había armado tras recibir un balón de Emiliano Insua, desde la izquierda; al holandés un oportuno tiro que buscaba el arco y al ucraniano, un mano a mano clarísimo.

Nada pudo hacer, en cambio, ante el bombazo de Ryan Babel, a los 83. Cuando la suerte de un Liverpool que no encontraba los caminos al gol parecía estar echada. El mismo le daba alas y alargaba su vida europea.

Sin embargo y cuando peor pintaban las cosas para los locales, Lisandro marco el empate al aprovechar una serie de imprecisiones en el área inglesa. El ex goleador del Porto cruzó el balón, batió a Reina e hizo vibrar a un estadio que festejo la igualdad como si de una victoria se tratase. No era para menos.

El once de Claude Puel comanda la zona con 10 puntos. Uno menos tiene la Fiorentina (9), que goleo con comodidad al Debreceni (5-2) y aventaja en cinco puntos al Liverpool (4). Los húngaros aun no han sumado.

El equipo italiano, se adelantó en el marcador por intermedio de Adrian Mutu (14) y, aunque Gergely Rudolf igualó antes del descanso, solventó con facilidad su encuentro en la segunda parte. Marcaron Dainelli, Montolivo, Marchionni y Gilardino. El descuento fue de Adamo Coulibaly.




En el Grupo G, quien logro su boleto a la siguiente ronda es el Sevilla (10), luego de igualar ante el Stuttgart (1-1) en el Ramón Sánchez Pizjuán. El elenco de manolo Jiménez es el primer equipo español que confirma su continuidad como candidato.

El Sevilla se mostró muy activo desde el inicio del duelo, por lo que no sorprendió que, tras unos minutos de igualdad, Jesús Navas marcase el primer tanto (14). El extremo español recibió el magistral pase de Luis Fabiano y con un toque rasante batió al veterano Lehmann.

Aleksandr Hleb respondió rápido, sin embargo su disparo se marchó cerca del poste derecho de Javi Varas. Pavel Pogrebnyak, que la mando por encima del travesaño y Arthur Boka también tuvieron sus opciones.

Tras el descanso, Babbel ensayo un doble cambio, dándole entrada a Stefano Celozzi y a Sebastian Rudy. El propio Rudy tuvo su chance a los 53, antecediendo a la doble ocasión que protagonizaron Serdar Tasci y Pogrebnyak dos minutos después, con balón incluido al travesaño.

A esta altura, eran los de Babbel los que más peligro creaban, topándose ante un Varas mas que inspirado. Aún así, el arquero nada pudo hacer para contener el potente disparo de Kuzmanović, desde afuera del área (79).

Justo premio para un Stuttgart que, minutos antes, se había visto favorecido por la lesión de Aldo Duscher, lo que le permitió jugar con un hombre mas durante 15 minutos. No había mas cambios.

Este resultado dejo al elenco teutón en el tercer lugar del Grupo, con 3 unidades, dos menos que el sorprendente Unirea Urziceni (5) y uno más que el Rangers (2). Los dos últimos igualaron 1-1 en Bucarest, en un duelo bastante equilibrado. McCulloch, a los 79, adelanto a los escoceses y nueve minutos después, igualo Onofraş.




El Arsenal también se aseguró un lugar en los octavos, tras vencer al AZ Alkmaar con un contundente 4-1. Cesc Fabregas fue el gran líder, una vez mas, de los dirigidos por Arsene Wenger, marcando a los 25 y a los 52. Samir Nasri anoto el segundo (43) y Abou Diaby cerro la goleada a los 72. Jeremain Lens descontó para los visitantes (82).

Demás esta destacar la fluidez que siempre exhibe el Arsenal, un conjunto que brinda un autentico espectáculo cada vez que juega. Aun sin emplearse a fondo. Ante el débil equipo de Ronald Koeman, no le hizo falta.

El Arsenal (10) lidera el grupo con cuatro puntos de ventaja sobre el Olympiacos (6), que perdió 2-0 frente al Standard Liege en el otro encuentro. Los belgas suman 4 unidades y aun mantienen vivas sus opciones. El campeón holandés (2) quedo relegado.