La afición blanca ha perdido la paciencia con Manuel Pellegrini. Sonrojada ante la histórica caída frente un clásico del fútbol madrileño de base, el empuje con el que apoyó de inicio a sus jugadores, acabó en indignación contra el entrenador trasandino, al que con pañolada incluida, casi que le exigieron su dimisión.

El espíritu histórico de las remontadas en el Santiago Bernabéu, se rebajó a su máxima esencia. La magia de aquellas noches europeas, el Madrid la quiso trasladar a un encuentro ante un Segunda B, al que debía vencer, como mínimo, por cuatro goles de diferencia tras protagonizar, en la ida, el papelón mas grande de toda su historia.
Sacrificó la posibilidad de situar a Marcelo como lateral de largo recorrido y situó a "Lass" en defensa, dejando a Mahamadou Diarra y a Fernando Gago para construir fútbol. Suena ilógico, mas aun, teniendo la posibilidad de alinear a Xabi Alonso (en la tribuna) o a Granero (en el olvido).
La actualidad indica, que ni Gago ni Diarra están a la altura. Ni ante un equipo como el Alcorcón. Sin confianza, estos no le dieron la velocidad necesaria al juego y por esto fueron señalados. Es que un descalabro de tal magnitud cobra víctimas. Las primeras fueron Drenthe, Metzelder y Guti.
Nada de esto, le quita méritos a la exhibición del Alcorcón. El fútbol actual demuestra que ningún encuentro es fácil de ganar y si este modesto conjunto ha pasado de ronda es porque se lo gano en el campo, en base a esfuerzo, trabajo y humildad. Nadie le regalo nada.
Es que los conceptos futbolísticos impuestos por Juan Antonio Anquela, mostraron a un equipo ordenado. Fiel a un sistema. Alejado del miedo escénico que da pasar de jugar ante 3.000 espectadores a hacerlo ante 79.500.
No se amilanaron ni con la salida en tromba del Madrid, al que incluso le discutieron la posesión del balón. El publico no se lo aguanto y en un abrir y cerrar de ojos paso del empuje y la arenga a los silbidos. A la par que Gago perdía pelotas y que Van Nistelrooy, a años luz de un buen estado físico, no llegaba a balones en profundidad.

A los diez minutos, el propio Rudd y Arbeloa, comenzaron a probar a Juanma, quien al holandés le saco un disparo con la pierna izquierda. Las llegadas al área fueron continuas. No las ocasiones. Merito, en gran parte, de Íñigo López y Borja Gómez, inconmensurables.
Mientras Sergio Mora, con pasado en Primera con el Rayo, le daba lecciones de criterio futbolístico a Gago, el Alcorcón osaba a hacerse con el mando, por momentos. Un disparo del propio Sergio, que acabó en un córner y otro de Béjar, fueron lo más claro del visitante.
La entrada en escena de Van der Vaart, el jugador del Madrid que más dignidad ha tenido en la eliminatoria, cambió la cara del equipo, por lo que tras la reanudación las ocasiones se sucedieron. El Alcorcón fue retrocediendo metros según acusaba el esfuerzo físico.
Siempre activo, Van der Vaart le servia el gol a Pepe y remataba al travesaño dos minutos después de que Van Nistelrooy también estrellase un disparo en el poste. En ocho minutos, el Real Madrid había creado más peligro que en toda la primera mitad. En cuanto Pellegrini colocó mejor sus piezas.
Pero no era la noche. Las continuas llegadas al arco rival aumentaban la impotencia y el conjunto "Blanco" se despedía por la puerta de atrás de un competición, a esta altura, maldita. Higuaín lo intentaba con tres disparos, uno de ellos, otra vez al travesaño. Kaká también probaba suerte.
Todo, hasta que la afición perdió la paciencia con Pellegrini, quien quito a "Lass" Diarra para darle entrada a Marcelo, cuando debía sacrificar a otro defensa para morir en área rival. La reacción del público señaló un culpable.

Ni el gol de Van der Vaart, con un derechazo ajustado desde el borde del área, movió de su asiento al chileno. Tras los gritos de dimisión no volvió a asomar por su área técnica, mientras el valiente Alcorcón rozaba el empate de contragolpe.
Una indecisión de Dudek en la salida, casi le sirve el gol a Vara, quien culminaría otra contra con un zurdazo. Cerca. La afición madridista ya coreaba con "olés" cada toque de balón de su rival. Ni el más optimista lo hubiera imaginado.
El Alcorcón se marchaba del Bernabeu con la mayor alegría de su vida. Celebrando el pase como la consecución de un título. Lanzando su nombre al mundo en una reivindicación del fútbol modesto. Dejando contra las cuerdas a Pellegrini y preocupando aun más a Florentino Pérez, atónito en su palco.
Un año más, se repite la debacle copera, por lo que el "triplete" vuelve a ser un sueño inalcanzable. Esto, de todas formas, no es lo más preocupante.
5 Comentarios:
Aupa Alcorconn!!!!
La historia se repite,querido amigo,
David vence a Goliat
Un abrazo Nicolas!!
el sabado ganamos,nosotros jajajaj
Hola Nicolás!
je,je, vemos que somos unos cuantos los pro-Alcorcón.
La manera de hacer del R.Madrid provoca antipatía.
Saludos
sílvia
¡Alcorcón, Alcorcón!
Es bueno saber que pese a los millones invertidos en el fútbol actual hay ciertas cosas que mantienen su esencia, como por ejemplo las ganas de afrontar un partido. Era evidente que el Madrid no iba a remontar la eliminatoria después de la paupérrima actuación en Alcorcón.
De todos modos el Real Madrid es un mundo aparte. Sin tiempo y paciencia no se puede hacer sólido ningún proyecto. Por más que se invierten millones.
Saludos,
Migue
La alineación de Pellegrini puede ser muy discutible pero es inadmisible que una plantilla repleta de internacionales , consagrados la mayoría de ellos , sólo sean capaces de hacer un gol a un equipo de 2ª B .
Un saludo
Sin duda. La falta de humildad se paga cara.
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